PERIOSTITIS TIBIAL dEL FONDISTA
Dra. Yolanda Puentes
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INDICE
I.
INTRODUCCIÓN
II.
CAUSAS
III.
SINTOMAS IV. DIAGNÓSTICO VII. PREVENCIÓN
VIII.
TRATAMIENTO GENERAL
XI.
COLABORADORES
XII.
BIBLIOGRAFIA |
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Un síndrome
importante en los atletas, sobre todo en corredores de medio fondo y fondo, es
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Un dolor,
inflamación o quemazón cuando estamos corriendo en la cara antero-interna de la
pierna, en la tibia, en la “espinilla”, puede ser el síntoma de una PERIOSTITIS TIBIAL,
patología típica en el fondista, sobretodo en entrenamientos de distancias que
requieran muchas horas, como medias maratones y maratones, aunque también
podemos verla en corredores de menos distancia, dado que la tibia es una zona
muy solicitada en el ejercicio de correr.
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El periostio sirve de lecho de sostén para los vasos
sanguíneos y las terminaciones nerviosas que van al hueso (siendo por ello muy
sensible) y para la fijación de los tendones y ligamentos (es muy resistente).
Podemos decir,
que el PERIOSTIO es la vaina
fibrosa que cubre los huesos y que
contiene vasos sanguíneos y nervios que nutren y le dan sensibilidad a los
mismos. A esta capa se pegan los músculos, como en el caso de
El PERIOSTIO presenta dos zonas:
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La flecha verde indica la dirección de tracción excesiva del tendón sobre el periostio tibial y la membrana interósea, ocasionada por la hiperpronación (flecha roja) |
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Cuando la tibia nos “quema”
Como una quemazón, este dolor a nivel de la tibia que se nos presenta mientras estamos corriendo y situado en la cara antero interna de la tibia, con frecuencia (un 50% de los casos) afecta a las dos piernas. La palpación de la zona es dolorosa y el dolor puede sobrevenir mientras corremos.
MECANISMOS RESPONSABLES DE
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1.
Las vibraciones causadas por los
entrenamientos repetitivos, por el impacto del pie en el suelo, sobre
terrenos duros y a veces coincidiendo con la utilización de zapatillas
inadecuadas o demasiado gastadas. |
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2.
Las tracciones excesivas sobre las zonas
de inserción de los músculos sobre el periostio, teniendo como origen las
rigideces musculares o los apoyos
incorrectos. |
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3.
La excesiva
rotación de la cadera, una torsión tibial externa aumentada, la hiperpronación o una eversión exagerada del talón
(durante la fase de apoyo plantar), valgo del retropié. |
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4.
Los traumatismos repetitivos directamente
sobre el periostio en la cara anterior de la tibia (botas de esquí o de patinar,
golpes directos como en el fútbol), aunque esta última causa no suele ser
frecuente en fondistas. |
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5.
El exceso de entrenamiento, rodajes
sobre superficies demasiado duras, demasiadas cuestas y horas por terrenos
irregulares, pueden desembocar en una periostitis tibial. No parar cuando
existe dolor pensando que ya se pasará. Falta
de estiramientos. |
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6.
Zapatilla inadecuada poca amortiguación o demasiado dura, zapatillas con demasiados
kilómetros y gastados. |
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7.
Deficiencias
Biomecánicas:
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Algunos autores la describen como el síndrome de los corredores principiantes, ya que aparece por entrenar con calzados inadecuados,
terrenos muy duros, o problemas biomecánicos que solo se detectan cuando uno
empieza una actividad como el correr o tras el inicio de un programa de entrenamiento, después de un largo
periodo de inactividad.
Las pequeñas anormalidades anatómicas y
biomecánicas que carecen de significación al andar pueden provocar la aparición
de lesiones mientras se entrena.
El mecanismo de la carrera consiste en una secuencia compuesta por dos fases: fase de apoyo y fase
de elevación del pie en el aire (sin apoyo). Al correr, los pies “colisionan”
contra el suelo unas 500-1250 veces por kilómetro
III. SINTOMAS
Dolor en la cara antero interna de la pierna, en la zona de la
tibia. Se pueden distinguir dos zonas:
en los 2/3 distales del borde antero interno de la tibia, donde se insertan los
músculos tibial posterior, flexor común de los dedos y sóleo. Y en el 1/3 medio de la tibia, en
el borde antero externo, donde se inserta el tibial anterior, siendo éste la
manifestación más frecuente de la periostitis.
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El síntoma más claro de esta lesión es un dolor que aparece al
iniciar la actividad física y que disminuye después de un corto período de
calentamiento, pero que vuelve a aparecer y con más intensidad, cuando se
lleva un tiempo corriendo. El fondista experimenta una sensación de dolor o
quemazón en la zona afectada. Este dolor se atenúa progresivamente después de algunos días de
reposo y reaparece al volver el paciente a la actividad deportiva. |
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IV. DIAGNÓSTICO
Lo realizará el médico cuando le expliquemos nuestros síntomas, y en la exploración palpando la zona, que se manifiesta como dolor vivo a la palpación y otras calor local y tumefacción. La palpación permite descubrir un punto doloroso específico o una superficie ósea irregular y dolorosa.
Se pueden palpar unas bolitas inflamatorias a lo largo de la tibia, como de rosario: Rosario Perióstico, que denotan la inflamación de la misma.
La exploración es primordial para determinar
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El interrogatorio irá encaminado a la búsqueda de un defecto en el entrenamiento, entrenar sobre terreno inadecuado o zapatillas defectuosas.
Se puede solicitar una Radiografía AP y lateral, que mostrará irregularidades de la membrana interósea en las periostitis antiguas. En las lesiones recientes, se realiza con el fin de verificar que no se trata de una fractura de fatiga tibial, aunque una fractura provoca un dolor más localizado y en una sola pierna (unilateral). Otras veces se necesitará un TAC o Resonancia Magnética.
La gammagrafía ósea: Al paciente se le inyecta un marcador radiactivo en una vena, de tal manera que viaje a través del torrente sanguíneo. A medida que el material se consume, emite radiación que es detectada por una cámara que lentamente rastrea el cuerpo. La cámara toma imágenes de la cantidad del marcador radiactivo que se acumula en los huesos, y nos diagnosticará la periostitis, en caso de que no tengamos claro el diagnóstico con las pruebas anteriores, es de utilidad para determinar el origen de los síntomas, y para diferenciar si la lesión es aguda o crónica. Presenta una hipercaptación en forma de líneas longitudinales en la periostitis y muestran captaciones transversales localizadas en los casos de fracturas por sobrecarga o de stress.
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Existe la teoría de que los factores anteriores, provocan que al correr, se cree una tracción repetida sobre el tendón del músculo tibial posterior, en su punto de inserción en la tibia y la membrana interósea, lo cual origina una tendinitis. Si se continúa con el ejercicio mientras está presente la lesión aparecerá una periostitis. Si continuamos corriendo podemos producir una fractura por sobrecarga, que constituye la forma más extrema de la lesión. Dicha fractura puede tener lugar en cualquier punto de los dos tercios distales de la diáfisis de la tibia, o bien en el área de inserción del músculo sóleo.
Descartaremos también un síndrome de la arteria poplítea, en el que los dolores aparecen cuando corremos, donde el dolor obliga a parar el entrenamiento, y desaparece durante el reposo.
VII. PREVENCIÓN
Muy importante, ya que la causa de esta lesión, puede ser:
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VIII. TRATAMIENTO
GENERAL
El tratamiento de la periostitis es ante todo preventivo. Y una vez instaurada debemos tratarla a fondo para evitar recaídas. A veces, el cambio de deporte o de especialidad o la variación del ritmo de trabajo son suficientes para “curar” esta lesión. La corrección de los factores que la han favorecido, la toma de medicación adecuada, y reeducación, electroterapia, ondas de choque nos ayudará entre otros a la curación de la lesión.
En primer lugar el tratamiento consistirá en medidas conservadoras, hielo local, que evitará el dolor, el hematoma y la inflamación. El frío (crioterapia) provoca una reacción refleja periférica provocando la vasoconstricción es decir, la reducción del calibre de los capilares sanguíneos, y posteriormente una vasodilatación (obertura de los vasos), el frío nos provoca una reacción parecida a la anestesia en cuanto al dolor. Se pueden hacer masajes con hielo, durante los primeros 3-5 días.
Rodajes suaves al comienzo de la lesión, disminuir las cargas e intensidades de los entrenamientos, evitar farlek, cuestas, series, etc. Rodar suave y siempre en superficies que no sean muy duras.
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Si continúa el
dolor, descanso deportivo de correr, se pueden hacer el resto de
actividades físicas que no provoquen impacto de la pierna o que las piernas
no soporten el peso del cuerpo, como ciclismo
o natación. El corredor lesionado debe disponer de un programa de
entrenamiento alternativo para mantener una buena forma física y mental. La
aplicación de un programa de entrenamiento satisfactorio que no comporte
correr ayudará a asegurar que el fondista no vuelva a sus actividades
habituales demasiado pronto, eliminando de esta forma el riesgo de recidiva
(recaída) de la lesión. Son válidos los programas que comporten natación,
ciclismo, remo, ejercicios con pesas, correr en el agua. Si molesta la zona al
nadar se puede poner un flotador entre
las piernas. |
Existen médicos que proceden a poner una escayola en la pierna para inmovilizar la tibia, y aunque es muy eficaz, el corredor prefiere parar unos días de entrenar hasta la desaparición del dolor. Lo más indicado es un vendaje de la pierna para mayor comodidad al realizar las actividades de la vida diaria
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Localmente, la fisioterapia (ultrasonidos, láser en caso de localización en zona pequeña) enfocada a la disminución de la inflamación y el dolor.
Taloneras de silicona, amortiguadoras, para limitar la transmisión de choques a la tibia o zapatillas de gran amortiguación.
Una vez asintomático, volveremos a entrenar cuando haya desaparecido el dolor. Pero utilizaremos material ortopédico o zapatillas que nos impidan la pronación y rotación excesivas. También puede ayudar a reducir el dolor el uso de plantillas ortopédicas en los zapatos utilizados a diario, aunque sea de forma temporal.
Después de los tratamientos efectuados, la vuelta a la carrera será, como es lógico, progresiva, lo ideal es hacerla cuando nuestro médico del deporte haya verificado las zapatillas que utilizamos y el nivel de las sesiones de entrenamiento previstas.
La mesoterapia puede ser de utilidad (micro-inyecciones localizadas de pequeñas cantidades de medicamentos) con la utilización de productos que favorezcan la cicatrización del tejido conectivo y óseo, favorecerá el retorno a la actividad deportiva de forma más rápida.
Algunos casos crónicos de periostitis, han sido tratados quirúrgicamente con una apertura del periostio, realizando una denudación de las inserciones del tendón del músculo tibial posterior y el periostio.
IX. FISIOTERAPIA DE
Prevención en lugar de tratar: este debe ser nuestro principal objetivo, incluso antes de cualquier signo.
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1. PRIMERA FASE
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En las primeras 48-72 horas
deberemos hacer un ¡STOP DEPORTIVOi aplicar CRIOTERAPIA (siempre proteger
la piel con un paño o papel para evitar quemaduras) durante 10-15 minutos, 4
ó 5 veces al día. |
COMO PROCEDER CON
De urgencia, sobre el lugar de entrenamiento o en la carrera (ambulancias normalmente), existen sprays de hielo o bolsas de hielo instantáneo. En casa, todo corredor previsor, debe tener en el congelador una bolsa de hielo reutilizable, tipo calor-frío que podrá utilizar en numerosas ocasiones, según las indicaciones de su médico, también puede tener una bolsa de guisantes congelados a la que hará una marca para no consumirlos, este tipo de bolsa se adapta muy bien a cualquier parte del cuerpo.
Protegeremos la piel con una tela delgada para evitar quemaduras sobre la misma. Para aumentar la eficacia del tratamiento, el tejido protector deberá estar húmedo. La aplicación de hielo no deberá sobrepasar los 20 minutos.
2. SEGUNDA FASE
Pasadas las 72 horas, podemos iniciar el tratamiento fisioterápico.
El fisioterapeuta aplicará:
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Ultrasonidos de 5-8 minutos
de duración con una intensidad entre 0,80-1 w/cm2 y siempre
pulsátil y o Láser |
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Masaje profundo
de los tejidos tipo Cyriax, Se hará perpendicularmente a las fibras o
estructuras del tejido dañado, intentando deshacer poco a poco las
"bolitas" de la periostitis. Requiere una sensibilidad manual
extraordinaria para no dar lugar a derrames o hematomas y evacuar correctamente
la fina película sobre las que subyacen estas "cuentas de rosario". |
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Movilización con estiramientos suaves |
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Masaje decontracturante de toda la
extremidad para evitar tensiones Masaje con
hielo durante 5-8 minutos. |
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Para no perder la forma física, podemos buscar deportes alternativos como la natación, o correr dentro de agua. Evitar cualquier ejercicio con carga de peso.
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3.
TERCERA FASE
Cuando el dolor haya remitido, hay que iniciar la fase de recuperación de la fuerza-potencia-resistencia y flexibilidad de los músculos y tendones afectados en la extremidad inferior.
Ø Ejercicios de musculación.
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En posición sentada con el tobillo en elevación realizamos
ejercicios de flexión-extensión, inversión-eversión, diagonales y círculos. |
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Caminar de puntillas y talones |
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Caminar hacia delante, hacia atrás, andar lateralmente cruzando y sin cruzar las piernas. |
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Subir y bajar
escalones lateralmente.
Ø Ejercicios propioceptivos.
Escribir en el
espacio con los dedos de los pies las letras del abecedario (desde
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Hacer equilibrios sobre un
solo pie y con los ojos cerrados. |
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Dar saltos hacia
delante y atrás, hacia un lado y hacia el otro sobre un solo pié.
Caminar sobre
superficies irregulares.
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Presionar con el pie una
pelota de goma, haciendo diferentes ejercicios (mover la pelota hacia delante
y atrás, hacia un lado y otro, círculos). |
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Ø Estiramientos.
Hay que estirar escrupulosamente los músculos de la pierna de forma analítica, uno a uno según la función y localización específica: no hay que olvidar que el estiramiento muscular se realiza sin dolor, sin rebotar y sintiendo que se amplia su longitud de forma suave. Haremos estiramientos selectivos de los músculos del pie y pierna. Cada estiramiento debe ser mantenido entre 15-20 segundos.
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Estiramiento de gemelos y soleo |
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Estiramiento de gemelos y soleo |
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Estiramiento para isquiotibiales, en caso de tener molestias en la espalda. |
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Estiramiento para isquiotibiales, en caso de tener molestias en la espalda. |
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Estiramiento de cuádriceps, sobretodo recto anterior. |
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Provocar una eversión máxima del tobillo para estirar los ligamentos internos del tobillo y poner en tensión los músculos tibiales anterior y posterior. |
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Forzar los dedos en máxima extensión, conseguiremos estirar toda la fascia plantar y los flexores de los dedos. |
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Provocar una inversión forzada para poner en tensión los ligamentos externos del tobillo y los músculos perineos largo y corto. |
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Con la mano forzaremos la flexión plantar del tobillo para estirar los tibiales y extensores de los dedos |
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Forzar la dorsiflexión e inversión del pie para poner en tensión los ligamentos externos del tarso, los músculos peroneo lateral largo y peroneo lateral corto. |
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Estiramiento de gemelos y soleo |
Ø
REINICIO DE
LOS ENTRENAMIENTOS
Antes de iniciar los entrenamientos, si la causa de la periostitis es un problema biomecánico o un problema de sobrecarga, nos aseguraremos de tomar medidas para eliminar la causa.
Antes
de iniciar cualquier tratamiento debemos eliminar la causa que
Lo mas complicado de esta patología es que los atletas somos muy reacios a dejar de correr y el riesgo que sufrimos al seguir con la actividad física, es que la lesión del periostio se agudice y con ello se ocasione, no solamente la periostitis, sino que se avance a otra etapa en la cual se pueden presentar las fracturas por estrés.
Pocas personas necesitan de la cirugía, solo en los casos mas graves.
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EL VENDAJE FUNCIONAL
Antes de iniciar el vendaje, hay que localizar los puntos de dolor, internos o externos.
Posición inicial, con ligera flexión de rodilla. Se utilizara material elástico adhesivo. No es necesario colocar pretaping, aunque se recomienda rasurar.
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Si el dolor
esta en la parte externa de la tibia, tenemos que realizar un vendaje
circular, empezando por la parte más distal del dolor y vamos subiendo.
Fijamos el extremo de la venda elástica adhesiva en la parte interna y
realizamos una ligera tracción hacia la parte externa mientras vamos subiendo
circularmente el vendaje. Cerramos el
vendaje unos |
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Si por el
contrario, el problema está en la parte interna de la tibia, la tracción y la
pequeña compresión al subir el vendaje las realizaremos en la parte interna |
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El vendaje preventivo frente a recaídas: este vendaje, por su carácter compresivo, debe colocarse únicamente durante la práctica deportiva, justo en el momento del calentamiento y retirarse inmediatamente después del ejercicio. La regulación de la tensión de las vendas debe dejarse a criterio del propio deportista, que es el más indicado para juzgarlo. Se coloca a nivel de la zona del dolor selectivo, una
venda circular de tejido elástico de |
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TERAPIA ANTIHOMOTÓXICA Y BIOLÓGICA
Básicamente, irá
encaminada a modular la inflamación y acelerar la restitución del Periostio
dañado. |
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MODULADORES DE LA INFLAMACIÓN: TRAUMELL 1 comprimido sublingual 3v/día. BELLADONA
HOMACORD 10 gotas en un
poco de agua 3v/día cuando existe
sobre todo congestión, inflamación y si al tocar la zona tibial está
caliente. R1
ANGINACID 5-10 gotas en
un poco de agua 3 v/día HOMEOSOR
TRICALCAREA 1 comprimido
3 v/día sublingual (Para una buena mineralización ósea y del tejido Perióstico,
además de modular la inflamación). |
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ESPECÍFICOS PARA LA PERIOSTITIS: OSTEOHEEL 1 comprimido sublingual 3v/día R34
CALCOSSIN 5-10 gotas en
un poco de agua 3 v/día KALMIA
COMPOSITUM 10 gotas en
agua 3v/día RHODODENDRONEEL S 10 gotas en agua 3v/día |
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ANTIINFLAMATORIO Y LESIONES DEPORTIVAS POR MICROTRAUMAS
REPETIDOS: HOMEOSOR
ARNICA 15 gotas en agua
3v/día |
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HOMEOPATÍA
UNITARIA
Árnica Montana,
indicado en todo tipo de traumatismos tisulares, cualquiera que sea su origen
y localización, calma el dolor, disminuye las extravasaciones sanguíneas y
favorece el proceso de recuperación tisular. Se emplea a la 9 CH 3 gránulos de dos a cuatro veces al día. Rhus Toxicodendron, indicado en aquellas lesiones cuyo dolor
empeora con los primeros movimientos y se calma con el movimiento suave y
continuado. Eficaz para la
irritación de los tejidos extraarticulares. Prescribir a la
7 o a la 9 CH 3 gránulos cuatro veces/día. Ruta
Graveolens, traumatismos dado su trofismo selectivo por las inserciones óseas de
ligamentos y tendones. Indicado en 5 o en 7 CH varias veces al día. Guaiacum, dolores músculo tendinosos con edema articular o periarticular,
con sensación de rigidez y acortamiento, que se agravan con el movimiento o
en ambientes caldeados y que mejoran con frío local; 3 gránulos en Fluoricum Acidum, 7 o 9 CH 3 gránulos 3v/día Calma el dolor de las inflamaciones óseas y periósticas también de carácter degenerativo y además por la tendencia a las exostosis y a las rugosidades de la tibia. Symphytum 5CH 3 gránulos 3 v/día, Traumatismos en huesos, periostio y tendones además, es indispensable su prescripción en toda fractura, ya que facilita la formación del callo y disminuye sensiblemente los dolores punzantes tan agudos de las fracturas ó cuando los extremos óseos no se unen por un retardo en la consolidación. Mercurius Solubilis 7-9 CH 3
gránulos 3v/día, en dolores
tibiales nocturnos que se agravan con el frío húmedo. Mezereum 5 CH 3 gránulos 3v/día, para dolores del periostio de los huesos largos que empeoran por la noche y con el calor. |
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BIOSALES |
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Ferrum phosphoricum
D6 Para la primera etapa de la
inflamación 2 comprimidos sublinguales 3v/día. Magnesia phosphorica
D6 Cuando exista dolor y espasmos musculares 2
comprimidos sublinguales 3v/día. |
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SUPLEMENTACIÓN
ORTOMOLECULAR |
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Vitamina B6, tiene efecto analgésico (calma el dolor)
Dosis 150 mg/día con las comidas Vitamina B12 , efecto analgésico y antiinflamatorio
Dosis 500 µ/día en las comidas Sería conveniente además tomar un complejo
vitamínico del grupo B para evitar el desbalance con el resto de vitaminas
del grupo.
Vitamina C, interviene en el metabolismo del colágeno
presente en el periostio (tiene tejido conjuntivo), además es un gran
antioxidante que rescata los radicales libres producidos por el ejercicio
continuo y la propia lesión, hay que añadir que en todos los procesos
inflamatorios existe mayor degradación de la misma, siendo interesante su
suplementación. Dosis 1 gr./día Vitamina E, es inhibidora de la síntesis de
prostaglandinas y limita la producción de Interleuquinas
1β que intervienen en la inflamación (acción antiinflamatoria) además de
ser analgésica, su acción más conocida es la de ser un potente antioxidante,
atrasando la atrofia y la esclerosis del tejido conjuntivo (entre otros).
Dosis 200 UI/día. M.S.M. (Metilsulfonilmetano), por su capacidad analgésica al inhibir los
impulsos dolorosos que informan al Sistema Nervioso Central de la sensación
de dolor. Además reduce la inflamación y ayuda a regenerar los tejidos,
también reduce los espasmos musculares. Dosis 500 mg./día. Selenio, es un gran antioxidante y cofactor de la
enzima Glutation Peroxidasa
que entre otras acciones reduce la producción de prostaglandinas y
leucotrienos inflamatorios. Dosis de 150 µgr/día AGE Omega 3 (Ω3), tiene acción antiinflamatoria por
suprimir la producción de compuestos inflamatorios secretados por las células
blancas (mediadores inflamatorios). Dosis 1800 mg/día.
Tiene que estar suplementado juntamente con Omega 6 (en la actualidad no se
acostumbra a tener déficit si la dieta es híper proteica) en la proporción de
3 omega 3 / 1 (omega 6) |
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OLIGOTERAPIA |
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Oro, con evidente acción antiinflamatoria del
tejido conectivo y las articulaciones, estabilizando a su vez el colágeno.
Dosis 1 cápsula al día Cobre, tiene potente acción antiinflamatoria
contra el daño tisular producido por la oxidación, además de su merecida fama
como estimulador del sistema inmunitario. Dosis hasta 4 ampollas/día
sublinguales. |
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FITOTERAPIA |
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Ulmaria, lleva compuestos salicílicos que se usan
como antiinflamatorios a parte de ser diurética y ayuda en la acción antiinflamatoria. Dosis 200mg/2 veces al
día Grosellero negro, se le llama “la cortisona vegeta” sin
tener sus efectos adversos, tiene acción diurética y antirreumática, es mejor
en extracto. Dosis 15 gotas/3 veces al día.
Sauce, de él se sacó el ácido acetil-salicílico
con efecto analgésico, antiinflamatorio y antirreumático 50 mg/ 2 veces al día. Cúrcuma, ésta especia tiene acción
antiinflamatoria por inhibir la liberación de prostaglandinas
antiinflamatorias, además de ser antioxidante. Dosis 300 mg/día Harpagofito, antiinflamatorio y analgésico. Dosis 520
mg/día Jengibre, bloquea la formación de compuestos
inflamatorios y es antioxidante. Dosis 520 mg/día. Ortiga, también reduce la producción de prostaglandinas
antiinflamatorias. Dosis 275 mg/día. Uña de Gato, es antiinflamatorio, antioxidante y
activador del sistema inmunitario. Dosis 520 mg/día |
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NUTRICIÓN Alimentos o complementos nutricionales
ricos en mucopolisacáridos y colágeno. |
XI. COLABORADORES
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o EULALIA PUJOL. Fisioterapeuta Diplomada. Atleta del Grup Fondistes
Pineda o GENI ARIZ
DOMENECH. Naturopatía. Homeopatía. Fitoterapia. o DR. BARRACHINA
PEREZ, JOSÉ. Especialista en Traumatología.
Médico del equipo Paralímpico de esquí alpino. o XAVIER COMAS. Atleta del Grup Fondistes Pineda o ANDREU BALLBÉ. Coordinación técnica del documento. |
-
Anatomic structures at risk during minimal-incision endoscopically
assisted fascial compartment. Releases in the leg. M.
Hutchinson, B. Bederka, M. Kopplin.
Am. J.
Sports Med. 2003. 31, 764.
-
Chronic exercise-induced leg pain in an athlete successfully treated
with sympathetic block. A. Gebauer, C. Schultz, C. Giangarra. Am. J. Sports Med. 2005, 33; 1575
-
Determination of the in situ forces in the human posterior cruciate ligament using robotic technology: a cadaveric
study. R. Fox, C. Harner, M. Sakate,
G. Carlin, Savio L-Y Woo. Am. J. Sports Med. 1998; 26;
395
-
Do Capacitively Coupled electric fields
accelerate tibial stress fracture Ealing?: a randomized controlled trial. B. Beck, G. Matheson, G.
Bergman, T. Norling, M. Fredericson,
A. Hoffman, R. Marcus. Am. J. Sports Med. 2008, 36, 545.
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Effects of patellar tendon adhesion to the anterior
tibia on knee mechanics. C. Ahmad, S. Kwak, G. Ateshian, W. Warden, J.R. Steadman, V. Mow. Am. J. Sports
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El precio de la montaña. La periostitis tibial. Carles Parés. Trail. 2006
-
El vendaje functional.
T. Bové Ed doyma 1989
-
Exercise-related leg pain in female collegiate athletes: the influence
of intrinsic and extrinsic factors. M. Reinking. Am. J. Sports Med.
2006, 34; 1500.
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Fasciotomy for exertional
anterior compartment syndrome: is lateral compartment release necessary? A. Schepsis, S. Gill, T. Foster. Am. J. Sports Med.1999, 27,
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Fracture of the proximal tibia after Fulkerson anteromedial tibial tubercle
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Traumatología del
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