PERIOSTITIS TIBIAL dEL FONDISTA

Dra. Yolanda Puentes

 

 

INDICE

 

             I.      INTRODUCCIÓN

           II.      CAUSAS

        III.      SINTOMAS

       IV.      DIAGNÓSTICO

         V.      PRUEBAS COMPLEMENTARIAS

       VI.      DIAGNÓSTICO DIFERENCIAL

    VII.      PREVENCIÓN

     VIII.      TRATAMIENTO GENERAL

       IX.      TRATAMIENTO FISIOTERAPIA

           X.      TRATAMIENTO NATURAL

       XI.      COLABORADORES

       XII.      BIBLIOGRAFIA

 

 

 

 

 

I.                   INTRODUCCIÓN

 

Un síndrome importante en los atletas, sobre todo en corredores de medio fondo y fondo, es la Periostitis Tibial, denominada: shin splint, tibia dolorosa, tibia rugosa,  síndrome de estrés medial de la tibia (MTS), periostosis tibial, etc. terminologías variadas todas ellas que vienen a decir que la tibia o tibias duelen. Es una afectación común en los atletas y saltadores. Suele originarse  en el periodo que va del entrenamiento en campo a través, al que se practica en pista en corredores de medio fondo y fondo, cuando se inician las series de tipo interval-training o similares.

 

Un dolor, inflamación o quemazón cuando estamos corriendo en la cara antero-interna de la pierna, en la tibia, en la “espinilla”, puede ser el síntoma de una PERIOSTITIS TIBIAL, patología típica en el fondista, sobretodo en entrenamientos de distancias que requieran muchas horas, como medias maratones y maratones, aunque también podemos verla en corredores de menos distancia, dado que la tibia es una zona muy solicitada en el ejercicio de correr.

 

 

La PERIOSTITIS, es una inflamación aguda o crónica del PERIOSTIO (peri = alrededor, y osteo = hueso), que es una membrana fibrovascular que rodea las piezas óseas, recubre los huesos, y en especialmente a la tibia, por su superficie externa excepto en lugares de inserción de ligamentos, tendones, y superficies articulares (la superficie externa del hueso a nivel de las articulaciones está cubierta por cartílago hialino, llamado cartílago articular), confundiéndose con las terminaciones de los tendones sobre el hueso.

 

El periostio sirve de lecho de sostén para los vasos sanguíneos y las terminaciones nerviosas que van al hueso (siendo por ello muy sensible) y para la fijación de los tendones y ligamentos (es muy resistente).

 

Podemos decir, que el PERIOSTIO es la vaina fibrosa que cubre los huesos y  que contiene vasos sanguíneos y nervios que nutren y le dan sensibilidad a los mismos. A esta capa se pegan los músculos, como en el caso de la Tibia: el gemelo, soleo, tibial posterior, flexor de los dedos, tibial anterior, que usamos en la práctica del ejercicio de correr,  encima de ella tenemos una capa de grasa y por último, la piel. En concreto,  el dolor es el resultado de la tracción que ejercen los músculos que se unen a la tibia sobre ella.

 

La PERIOSTITIS TIBIAL  es el nombre genérico que se le da a la irritación inflamatoria de la membrana externa de la TIBIA.

 

El PERIOSTIO presenta dos zonas:

 

  1. EXTERNA, fibrosa, rica en vasos y nervios (terminaciones nerviosas que le hacen muy sensible a la manipulación), que se continúa con el tejido conectivo próximo y que mediante la irrigación sanguínea provee de nutrición al hueso (las terminales nerviosas no llegan hasta el hueso, terminan en el periostio, por esta situación es una lesión tan dolorosa).

 

  1. INTERNA, de recambio, en íntima relación con el hueso y de la que parten fuertes fibras colágenas y elásticas, contiene células que se transforman en osteoblastos que son los responsables del aumento de grosor del hueso y los encargados de producir la sustancia para que este crezca en anchura y se renueve. Después de una fractura ósea  son esenciales en el proceso de curación.

 

 

 

La flecha verde indica la dirección de tracción excesiva del tendón sobre el periostio tibial y la membrana interósea, ocasionada por la hiperpronación (flecha roja)

 

 

 

Cuando la tibia nos “quema” la CAUSA de la PERIOSTITIS TIBIAL puede ser anatómica, aunque también puede estar unida a la intensidad de la práctica del entrenamiento, en el corredor, y a los terrenos sobre los que se practica, (sobre superficies planas o inclinadas), utilizar calzado de mala calidad o cuando el grupo muscular gemelo-sóleo y el tibial anterior trabajan de una manera desbalanceada.

 

Como una quemazón, este dolor a nivel de la tibia que se nos presenta mientras estamos corriendo y situado en la cara antero interna de la tibia,  con frecuencia (un 50% de los casos) afecta a las dos piernas. La palpación de la zona es dolorosa y el dolor puede sobrevenir mientras corremos.

 

 

 

 

 

II.                 CAUSAS.

 

MECANISMOS RESPONSABLES DE LA INFLAMACIÓN DEL PERIOSTIO:

 

1.       Las vibraciones causadas por los entrenamientos repetitivos, por el impacto del pie en el suelo, sobre terrenos duros y a veces coincidiendo con la utilización de zapatillas inadecuadas o demasiado gastadas.

 

 

2.       Las tracciones excesivas sobre las zonas de inserción de los músculos sobre el periostio, teniendo como origen las rigideces musculares  o los apoyos incorrectos.

 

 

3.       La excesiva rotación de la cadera, una torsión tibial externa aumentada, la hiperpronación o una eversión exagerada del talón (durante la fase de apoyo plantar), valgo del retropié.

 

 

4.       Los traumatismos repetitivos directamente sobre el periostio en la cara anterior de la tibia (botas de esquí o de patinar, golpes directos como en el fútbol), aunque esta última causa no suele ser frecuente en fondistas.

 

 

5.       El exceso de entrenamiento, rodajes sobre superficies demasiado duras, demasiadas cuestas y horas por terrenos irregulares, pueden desembocar en una periostitis tibial. No parar cuando existe dolor pensando que ya se pasará. Falta de estiramientos.

 

 

6.       Zapatilla inadecuada poca amortiguación o demasiado dura, zapatillas con demasiados kilómetros y gastados.

 

7.       Deficiencias Biomecánicas:

 

  • corredores que cargan con la punta del pie
  • atletas pronadores
  • pies planos

 

      

 

 

Algunos autores la describen como el síndrome de los corredores principiantes, ya que aparece por entrenar con calzados inadecuados, terrenos muy duros, o problemas biomecánicos que solo se detectan cuando uno empieza una actividad como el correr o tras el inicio de un programa de entrenamiento, después de un largo periodo de inactividad.

 

Las pequeñas anormalidades anatómicas y biomecánicas que carecen de significación al andar pueden provocar la aparición de lesiones mientras se entrena.

 

El mecanismo de la carrera consiste en una secuencia compuesta por dos fases: fase de apoyo y fase de elevación del pie en el aire (sin apoyo). Al correr, los pies “colisionan” contra el suelo unas 500-1250 veces por kilómetro 850 a 70 veces por minuto por cada pie, con una fuerza de dos a cuatro veces el peso corporal (dependiendo del terreno y del peso del individuo). El impacto queda absorbido por el calzado o bien se transmite directamente a las piernas y a la espalda.

 

 

 

III. SINTOMAS

 

Dolor en la cara antero interna de la pierna, en la zona de la tibia. Se pueden distinguir  dos zonas: en los 2/3 distales del borde antero interno de la tibia, donde se insertan los músculos tibial posterior, flexor común de los dedos y sóleo. Y en el 1/3 medio de la tibia, en el borde antero externo, donde se inserta el tibial anterior, siendo éste la manifestación más frecuente de la periostitis.

 

 

 

El síntoma más claro de esta lesión es un dolor que aparece al iniciar la actividad física y que disminuye después de un corto período de calentamiento, pero que vuelve a aparecer y con más intensidad, cuando se lleva un tiempo corriendo. El fondista experimenta una sensación de dolor o quemazón en la zona afectada.

 

Este dolor se atenúa progresivamente después de algunos días de reposo y reaparece al volver el paciente a la actividad deportiva.

 

 

IV. DIAGNÓSTICO

 

Lo realizará el médico cuando le expliquemos nuestros síntomas, y en la exploración palpando la zona, que se manifiesta como dolor vivo a la palpación y otras calor local y tumefacción. La palpación permite descubrir un punto doloroso específico o una superficie ósea irregular y dolorosa.

 

Se pueden palpar unas bolitas inflamatorias a lo largo de la tibia, como de rosario: Rosario Perióstico, que denotan la inflamación de la misma.

 

La exploración es primordial para determinar la CAUSA de la lesión, que puede ser además de las ya comentadas las siguientes:

 

 

 

*      una retracción muscular

*      pie plano valgo

*      diferencia en la longitud de las extremidades inferiores

*      pronación excesiva del pie

*      pie cavo y contraído

*      torsión tibial

*      genu varo (rodillas en X)

 

 

El interrogatorio irá encaminado a la búsqueda de  un defecto en el entrenamiento, entrenar sobre terreno inadecuado o zapatillas defectuosas.

 

V. PRUEBAS COMPLEMENTARIAS

 

Se puede solicitar una Radiografía AP y lateral,  que mostrará irregularidades de la membrana interósea en las periostitis antiguas. En las lesiones  recientes,  se realiza con el fin de verificar que no se trata de una fractura de fatiga tibial, aunque una fractura provoca un dolor más localizado y en una sola pierna (unilateral). Otras veces se necesitará un TAC o Resonancia Magnética.

 

La gammagrafía ósea: Al paciente se le inyecta un marcador radiactivo en una vena, de tal manera que viaje a través del torrente sanguíneo. A medida que el material se consume, emite radiación que es detectada por una cámara que lentamente rastrea el cuerpo. La cámara toma imágenes de la cantidad del marcador radiactivo que se acumula en los huesos, y nos diagnosticará la periostitis, en caso de que no tengamos claro el diagnóstico con las pruebas anteriores, es de utilidad para determinar el origen de los síntomas, y para diferenciar si la lesión es aguda o crónica. Presenta una hipercaptación en forma de líneas longitudinales en la periostitis y muestran captaciones transversales localizadas en los casos de fracturas por sobrecarga o de stress.

 

VI. DIAGNÓSTICO DIFERENCIAL

 

Existe la teoría de que los factores anteriores, provocan que al correr, se cree una tracción repetida sobre el tendón del músculo tibial posterior, en su punto de inserción en la tibia y la membrana interósea, lo cual origina una tendinitis. Si se continúa con el ejercicio mientras está presente la lesión aparecerá una periostitis. Si continuamos corriendo podemos producir una fractura por sobrecarga, que constituye la forma más extrema de la lesión. Dicha fractura puede tener lugar en cualquier punto de los dos tercios distales de la diáfisis de la tibia, o bien en el área de inserción del músculo sóleo.

 

 

Descartaremos también un síndrome de la arteria poplítea, en el que los dolores aparecen cuando corremos, donde el dolor obliga a parar el entrenamiento, y desaparece durante el reposo.

 

 

VII. PREVENCIÓN

 

Muy importante, ya que la causa de esta lesión, puede ser:

 

*      Un entrenamiento a principio de temporada no progresivo.

 

*      Terrenos duros o accidentados.

 

*      A evitar la acumulación de kilómetros próximos a una competición.

 

*      La ausencia de periodos de descanso, que se integran en la planificación del entrenamiento.

 

*      Los malos hábitos, por ejemplo correr en el mismo circuito siempre con los mismos giros y en el mismo sentido.

 

*      Zapatilla mal adaptada al pie, extremidades inferiores una más larga que la otra.

 

*      Es indispensable ya que permite la corrección de algunos problemas estáticos. Es primordial el estudio de la zapatilla adecuada y en caso de llevar plantillas que sean las correctas.

 

*      La realización de estiramientos tras el calentamiento suave y después del entrenamiento o carrera, no deben omitirse.

 

*      Y, como en otras lesiones, conviene evitar el aumento de cargas de trabajo demasiado importantes y rápidas durante el entrenamiento.

 

 

 

 

VIII. TRATAMIENTO GENERAL

 

El tratamiento de la periostitis es ante todo preventivo. Y una vez instaurada debemos tratarla a fondo para evitar recaídas. A veces, el cambio de deporte o de especialidad o la variación del ritmo de trabajo son suficientes para “curar” esta lesión. La corrección de los factores que la han favorecido, la toma de medicación adecuada, y reeducación, electroterapia, ondas de choque nos ayudará entre otros a la curación de la lesión.

 

 

En primer lugar el tratamiento consistirá en medidas conservadoras, hielo local, que evitará el dolor, el hematoma y la inflamación. El frío (crioterapia) provoca una reacción refleja periférica provocando la vasoconstricción es decir, la reducción del calibre de los capilares sanguíneos, y posteriormente una vasodilatación (obertura de los vasos), el frío nos provoca una reacción parecida a la anestesia en cuanto al dolor. Se pueden hacer masajes con hielo, durante los primeros 3-5 días.

 

Rodajes suaves al comienzo de la lesión, disminuir las cargas e intensidades de los entrenamientos, evitar farlek, cuestas, series, etc. Rodar suave y siempre en superficies que no sean muy duras.

 

Si continúa el dolor, descanso deportivo de correr, se pueden hacer el resto de actividades físicas que no provoquen impacto de la pierna o que las piernas no soporten el peso del cuerpo, como ciclismo o natación. El corredor lesionado debe disponer de un programa de entrenamiento alternativo para mantener una buena forma física y mental. La aplicación de un programa de entrenamiento satisfactorio que no comporte correr ayudará a asegurar que el fondista no vuelva a sus actividades habituales demasiado pronto, eliminando de esta forma el riesgo de recidiva (recaída) de la lesión. Son válidos los programas que comporten natación, ciclismo, remo, ejercicios con pesas, correr en el agua. Si molesta la zona al nadar se puede  poner un flotador entre las piernas.

 

 

Existen médicos que proceden a poner una escayola en la pierna para inmovilizar la tibia, y aunque es muy eficaz, el corredor prefiere parar unos días de entrenar hasta la desaparición del dolor. Lo más indicado es  un vendaje de la pierna para mayor comodidad al realizar las actividades de la vida diaria

 

Localmente, la fisioterapia (ultrasonidos, láser en caso de localización en zona pequeña) enfocada a la disminución de la inflamación y el dolor.

 

Taloneras de silicona,  amortiguadoras, para limitar la transmisión de choques a la tibia o zapatillas de gran amortiguación.

 

Una vez asintomático, volveremos a entrenar cuando haya desaparecido el dolor. Pero utilizaremos material ortopédico o zapatillas que nos impidan la pronación y rotación excesivas. También puede ayudar a reducir el dolor el uso de plantillas ortopédicas en los zapatos utilizados a diario, aunque sea de forma temporal.

 

Después de los tratamientos efectuados, la vuelta a la carrera será, como es lógico, progresiva, lo ideal es hacerla cuando nuestro médico del deporte haya verificado las zapatillas que utilizamos y el nivel de las sesiones de entrenamiento previstas.

 

La mesoterapia puede ser de utilidad (micro-inyecciones localizadas de pequeñas cantidades de medicamentos) con la utilización de productos que favorezcan la cicatrización del tejido conectivo y óseo, favorecerá el retorno a la actividad deportiva de forma más rápida.

 

 

Algunos casos crónicos de periostitis, han sido tratados quirúrgicamente con una apertura del periostio, realizando una denudación de las inserciones del tendón del músculo tibial posterior y el periostio.

 

 

IX. FISIOTERAPIA DE LA PERIOSTITIS TIBIAL

 

Prevención en lugar de tratar: este debe ser nuestro principal objetivo, incluso antes de cualquier signo.

 

  • Una medida puede ser un buen asesoramiento sobre el calzado a usar, el mejor consejo nos lo debe dar un podólogo cualificado, que nos haga el estudio de la pisada y el análisis de la carrera.

 

  • Usar un calzado adecuado a nuestras necesidades y de calidad (ir a tiendas especializadas según nuestra disciplina deportiva).

 

  • Calentar bien todos los músculos y tendones antes de iniciar cualquier actividad deportiva.

 

  • Trabajar la flexibilidad con estiramientos.

 

  • El fortalecimiento de los músculos de la parte inferior de la pierna también ayudara a evitar la periostitis.

 

 

1.    PRIMERA FASE

 

 

 

 

 

 

En las primeras 48-72 horas deberemos hacer un ¡STOP DEPORTIVOi  aplicar CRIOTERAPIA (siempre proteger la piel con un paño o papel para evitar quemaduras) durante 10-15 minutos, 4 ó 5 veces al día.

 

 

COMO PROCEDER CON LA APLICACIÓN DEL HIELO

 

De urgencia, sobre el lugar de entrenamiento o en la carrera (ambulancias normalmente), existen sprays de hielo o bolsas de hielo instantáneo. En casa, todo corredor previsor, debe tener en el congelador una bolsa de hielo reutilizable, tipo calor-frío que podrá utilizar en numerosas ocasiones, según las indicaciones de su médico, también puede tener una bolsa de guisantes congelados a la que hará una marca para no consumirlos, este tipo de bolsa se adapta muy bien a cualquier parte del cuerpo.

 

Protegeremos la piel con una tela delgada para evitar quemaduras sobre la misma. Para aumentar la eficacia del tratamiento, el tejido protector deberá estar húmedo. La aplicación de hielo no deberá sobrepasar los 20 minutos.

 

 

2.    SEGUNDA FASE

 

Pasadas las 72 horas, podemos iniciar el tratamiento fisioterápico.

 

El fisioterapeuta aplicará:

 

Ultrasonidos de 5-8 minutos de duración con una intensidad entre 0,80-1 w/cm2 y siempre pulsátil y o  Láser

 

Masaje profundo de los tejidos tipo Cyriax,  Se hará perpendicularmente a las fibras o estructuras del tejido dañado, intentando deshacer poco a poco las "bolitas" de la periostitis. Requiere una sensibilidad manual extraordinaria para no dar lugar a derrames o hematomas y evacuar correctamente la fina película sobre las que subyacen estas "cuentas de rosario".

 

Movilización  con estiramientos suaves

Masaje decontracturante de toda la extremidad para evitar tensiones

 

Masaje con hielo durante 5-8 minutos.

 

 

   Para no perder la forma física, podemos buscar deportes alternativos como la natación, o correr dentro de agua. Evitar cualquier ejercicio con carga de peso.

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3.    TERCERA FASE

 

     Cuando el dolor haya remitido, hay que iniciar la fase de recuperación de la fuerza-potencia-resistencia y flexibilidad de los músculos y tendones afectados en               la extremidad inferior.

 

Ø     Ejercicios de musculación.

 

 

En posición sentada con el tobillo en elevación realizamos ejercicios de flexión-extensión, inversión-eversión, diagonales y círculos.

 

Pie en flexión

Pie en extensión

Pie haciendo diagonales - 1

Pie haciendo diagonales - 2

Pie haciendo circunducción

 

 

Caminar de puntillas y talones

 

Caminar de puntillas

Caminar de talones

 

 

Caminar hacia delante, hacia atrás, andar lateralmente cruzando y sin cruzar las piernas.

 

Caminar lateralmente sin cruzar - 1

Caminar lateralmente sin cruzar - 2

Caminar lateralmente - 1

Caminar lateralmente - 2

*      Subir y bajar escalones lateralmente.

 

Ø      Ejercicios propioceptivos.

 

*      Escribir en el espacio con los dedos de los pies las letras del abecedario (desde la A a la Z).

 

Hacer equilibrios sobre un solo pie y con los ojos cerrados.

 

*      Dar saltos hacia delante y atrás, hacia un lado y hacia el otro sobre un solo pié.

*      Caminar  sobre superficies irregulares.
    

 

Presionar con el pie una pelota de goma, haciendo diferentes ejercicios (mover la pelota hacia delante y atrás, hacia un lado y otro, círculos).

 

Presionar una pelota de goma - Frontal

Presionar una pelota de goma - Lateral

 

Ø      Estiramientos.

Hay que estirar escrupulosamente los músculos de la pierna de forma analítica, uno a uno según la función y localización específica: no hay que olvidar que el estiramiento muscular se realiza sin dolor, sin rebotar y sintiendo que se amplia su longitud de forma suave. Haremos estiramientos selectivos de los músculos del pie y pierna. Cada estiramiento debe ser mantenido entre 15-20 segundos.

 

Estiramiento de gemelos y soleo

 

Estiramiento de gemelos y soleo

Estiramiento para isquiotibiales, en caso de tener molestias en la espalda.

 

Estiramiento para isquiotibiales, en caso de tener molestias en la espalda.

 

 

Estiramiento de cuádriceps, sobretodo recto anterior.

 

 

Provocar una eversión máxima del tobillo para estirar los ligamentos internos del tobillo y poner en tensión los músculos tibiales anterior y posterior.

Forzar los dedos en máxima extensión, conseguiremos estirar toda la fascia plantar y los flexores de los dedos.

Provocar una inversión forzada para poner en tensión los ligamentos externos del tobillo y los músculos perineos largo y corto.

 

 

Con la mano forzaremos la flexión plantar del tobillo para estirar los tibiales y extensores de los dedos

Forzar la dorsiflexión e inversión del pie para poner en tensión los ligamentos externos del tarso, los músculos peroneo lateral largo y peroneo lateral corto.

 

 

Estiramiento de gemelos y soleo

 

Ø     REINICIO DE LOS ENTRENAMIENTOS

 

Antes de iniciar los entrenamientos, si la causa de la periostitis es un problema biomecánico o un problema de sobrecarga, nos aseguraremos de tomar medidas para eliminar la causa.

Antes de iniciar cualquier tratamiento debemos eliminar la causa que

Lo mas complicado de esta patología es que los atletas somos muy reacios a dejar de correr y el riesgo que sufrimos al seguir con la actividad física, es que la lesión del periostio se agudice y con ello se ocasione, no solamente la periostitis, sino que se avance a otra etapa en la cual se pueden presentar las fracturas por estrés.

 

Pocas personas necesitan de la cirugía, solo en los casos mas graves.

 

 

*      Reanudación muy progresiva del entrenamiento.

 

*      Masaje de descarga semanal realizado por un experto, conocedor del masaje deportivo.

 

*      Vendaje funcional durante las primeras sesiones de entrenamiento, los vendajes que proponemos son eficaces sobre todo a título preventivo frente a las recidivas. Con el vendaje evitaremos y amortiguaremos la propagación de las ondas  vibratorias, que solicitan de forma intempestiva el periostio de la tibia en el impacto.

 

 

 

     EL VENDAJE FUNCIONAL

 

Antes de iniciar el vendaje, hay que localizar los puntos de dolor, internos o externos.

 

Posición inicial, con ligera flexión de rodilla. Se utilizara material elástico adhesivo. No es necesario colocar pretaping, aunque se recomienda rasurar.

 

Si el dolor esta en la parte externa de la tibia, tenemos que realizar un vendaje circular, empezando por la parte más distal del dolor y vamos subiendo. Fijamos el extremo de la venda elástica adhesiva en la parte interna y realizamos una ligera tracción hacia la parte externa mientras vamos subiendo circularmente el vendaje.

 

Cerramos el vendaje unos 5 cm. Por encima del punto del dolor.

 

 

Si por el contrario, el problema está en la parte interna de la tibia, la tracción y la pequeña compresión al subir el vendaje las realizaremos en la parte interna

 

 

 

 

 

El vendaje preventivo frente a recaídas: este vendaje, por su carácter compresivo, debe colocarse únicamente durante la práctica deportiva, justo en el momento del calentamiento y retirarse inmediatamente después del ejercicio.

 

La regulación de la tensión de las vendas debe dejarse a criterio del  propio deportista, que es el más indicado para juzgarlo.

 

Se coloca a nivel de la zona del dolor selectivo, una venda circular de tejido elástico de 6 cm de ancho. Por encima y por debajo se colocan vendas adhesivas cerradas de 3cm. De ancho. Este vendaje evitará y amortiguará la propagación de las ondas vibratorias que solicita de forma intempestiva el periostio.

 

 

X. TRATAMIENTO NATURAL

 

 

TERAPIA ANTIHOMOTÓXICA Y BIOLÓGICA

 

 

 

 

Básicamente, irá encaminada a modular la inflamación y acelerar la restitución del Periostio dañado.

 

MODULADORES DE LA INFLAMACIÓN:

 

TRAUMELL 1 comprimido sublingual 3v/día.

 

BELLADONA HOMACORD 10 gotas en un poco de agua  3v/día cuando existe sobre todo congestión, inflamación y si al tocar la zona tibial está caliente.

 

R1 ANGINACID 5-10 gotas en un poco de agua 3 v/día

 

HOMEOSOR TRICALCAREA 1 comprimido 3 v/día sublingual (Para una buena mineralización ósea y del tejido Perióstico, además de modular la inflamación).

ESPECÍFICOS PARA LA PERIOSTITIS:

 

OSTEOHEEL 1 comprimido sublingual 3v/día

R34 CALCOSSIN 5-10 gotas en un poco de agua 3 v/día

KALMIA COMPOSITUM 10 gotas en agua 3v/día

RHODODENDRONEEL S 10 gotas en agua 3v/día

ANTIINFLAMATORIO  Y LESIONES DEPORTIVAS POR MICROTRAUMAS REPETIDOS:

 

HOMEOSOR ARNICA 15 gotas en agua 3v/día

 

   HOMEOPATÍA UNITARIA

 

Árnica Montana, indicado en todo tipo de traumatismos tisulares, cualquiera que sea su origen y localización, calma el dolor, disminuye las extravasaciones sanguíneas y favorece el proceso de recuperación tisular. Se emplea a la 9 CH  3 gránulos de dos a cuatro veces al día.

 

Rhus Toxicodendron,  indicado en aquellas lesiones cuyo dolor empeora con los primeros movimientos y se calma con el movimiento suave y continuado. Eficaz para la irritación de los tejidos extraarticulares. Prescribir a la 7 o a la 9 CH 3 gránulos cuatro veces/día.

 

Ruta Graveolens, traumatismos   dado su trofismo selectivo por las inserciones óseas de ligamentos y tendones. Indicado en 5 o en 7 CH varias veces al día.

 

Guaiacum, dolores músculo tendinosos con edema articular o periarticular, con sensación de rigidez y acortamiento, que se agravan con el movimiento o en ambientes caldeados y que mejoran con frío local; 3 gránulos en 5 a 7 CH, dos a cuatro veces al día.

 

Fluoricum Acidum, 7 o 9 CH 3 gránulos 3v/día Calma el dolor de las inflamaciones óseas y periósticas también de carácter degenerativo  y además por la tendencia a las exostosis y a las rugosidades de la tibia.

 

Symphytum 5CH 3 gránulos 3 v/día, Traumatismos en huesos, periostio y tendones además, es indispensable su prescripción en toda fractura, ya que facilita la formación del callo y disminuye sensiblemente los dolores punzantes tan agudos de las fracturas ó cuando los extremos óseos no se unen por un retardo en la consolidación.

 

Mercurius Solubilis 7-9 CH 3 gránulos 3v/día, en dolores tibiales nocturnos que se agravan con el frío húmedo.

 

Mezereum 5 CH 3 gránulos 3v/día, para dolores del periostio de los huesos largos que empeoran por la noche y con el calor.

 

 

BIOSALES

Ferrum phosphoricum D6   Para la primera etapa de la inflamación 2 comprimidos sublinguales 3v/día.

Magnesia phosphorica D6  Cuando exista dolor y espasmos musculares 2 comprimidos sublinguales 3v/día.

 

SUPLEMENTACIÓN ORTOMOLECULAR

Vitamina B6, tiene efecto analgésico (calma el dolor) Dosis 150 mg/día con las comidas

Vitamina B12 , efecto analgésico y antiinflamatorio Dosis 500 µ/día  en las comidas

Sería conveniente además tomar un complejo vitamínico del grupo B para evitar el desbalance con el resto de vitaminas del grupo.

Vitamina C, interviene en el metabolismo del colágeno presente en el periostio (tiene tejido conjuntivo), además es un gran antioxidante que rescata los radicales libres producidos por el ejercicio continuo y la propia lesión, hay que añadir que en todos los procesos inflamatorios existe mayor degradación de la misma, siendo interesante su suplementación. Dosis 1 gr./día

Vitamina E, es inhibidora de la síntesis de prostaglandinas y limita la producción de Interleuquinas 1β que intervienen en la inflamación (acción antiinflamatoria) además de ser analgésica, su acción más conocida es la de ser un potente antioxidante, atrasando la atrofia y la esclerosis del tejido conjuntivo (entre otros). Dosis 200 UI/día.

M.S.M. (Metilsulfonilmetano), por su capacidad analgésica al inhibir los impulsos dolorosos que informan al Sistema Nervioso Central de la sensación de dolor. Además reduce la inflamación y ayuda a regenerar los tejidos, también reduce los espasmos musculares. Dosis 500 mg./día.

Selenio, es un gran antioxidante y cofactor de la enzima Glutation Peroxidasa que entre otras acciones reduce la producción de prostaglandinas y leucotrienos inflamatorios. Dosis de 150 µgr/día

AGE Omega 3 (Ω3), tiene acción antiinflamatoria por suprimir la producción de compuestos inflamatorios secretados por las células blancas (mediadores inflamatorios). Dosis 1800 mg/día. Tiene que estar suplementado juntamente con Omega 6 (en la actualidad no se acostumbra a tener déficit si la dieta es híper proteica) en la proporción de 3 omega 3 / 1 (omega 6)

 

OLIGOTERAPIA

Oro, con evidente acción antiinflamatoria del tejido conectivo y las articulaciones, estabilizando a su vez el colágeno. Dosis 1 cápsula al día

Cobre, tiene potente acción antiinflamatoria contra el daño tisular producido por la oxidación, además de su merecida fama como estimulador del sistema inmunitario. Dosis hasta 4 ampollas/día sublinguales.

 

FITOTERAPIA

Ulmaria, lleva compuestos salicílicos que se usan como antiinflamatorios a parte de ser diurética y  ayuda en la acción  antiinflamatoria. Dosis 200mg/2 veces al día

Grosellero negro, se le llama “la cortisona vegeta” sin tener sus efectos adversos, tiene acción diurética y antirreumática, es mejor en extracto. Dosis 15 gotas/3 veces al día.

Sauce, de él se sacó el ácido acetil-salicílico con efecto analgésico, antiinflamatorio y antirreumático 50 mg/ 2 veces al día.

 

Cúrcuma, ésta especia tiene acción antiinflamatoria por inhibir la liberación de prostaglandinas antiinflamatorias, además de ser antioxidante. Dosis 300 mg/día

 

Harpagofito, antiinflamatorio y analgésico. Dosis 520 mg/día

 

Jengibre, bloquea la formación de compuestos inflamatorios y es antioxidante. Dosis 520 mg/día.

 

Ortiga, también reduce la producción de prostaglandinas antiinflamatorias. Dosis 275 mg/día.

 

Uña de Gato, es antiinflamatorio, antioxidante y activador del sistema inmunitario. Dosis 520 mg/día

 

NUTRICIÓN

Alimentos o complementos nutricionales ricos en mucopolisacáridos y  colágeno.

 

XI. COLABORADORES

 

o       EULALIA  PUJOL. Fisioterapeuta Diplomada. Atleta del Grup Fondistes Pineda

 

o       GENI ARIZ DOMENECH. Naturopatía. Homeopatía. Fitoterapia.

 

o       DR. BARRACHINA PEREZ, JOSÉ. Especialista en Traumatología. Médico del equipo Paralímpico de esquí alpino.

 

o       XAVIER COMAS. Atleta del Grup Fondistes Pineda

 

o       ANDREU BALLBÉ. Coordinación técnica del documento.

 

XII. BIBLIOGRAFIA

 

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-          Chronic exercise-induced leg pain in an athlete successfully treated with sympathetic block. A. Gebauer, C. Schultz, C. Giangarra. Am. J. Sports Med. 2005, 33; 1575

 

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