LUMBALGIA EN EL CORREDOR

 

INTRODUCCIÓN

1.    TIPOS DE LUMBALGIA

2.    ANATOMÍA DE LA ESPALDA

3.    FACTORES DE RIESGO

4.    CAUSAS

5.    CONSULTAR AL MÉDICO

6.    VALORACIÓN DEL CORREDOR CON LUMBALGIA AGUDA

7.    DIAGNOSTICO DIFERENCIAL

8.    FISIOTERAPIA DE LAS LUMBALGIAS

9.    HIGIENE POSTURAL

10.          REEDUCACIÓN POSTURAL – EJERCICIOS – ESTIRAMENTOS

11.          PREVENCIÓN

12.          SEÑALES DE MAL PRONÓSTICO

13.          TRATAMIENTO

14.          COLABORADORES

15.          BIBLIOGRAFIA

 

 

INTRODUCCIÓN

 

El dolor lumbar es extraordinariamente frecuente en la sociedad en la que vivimos,  la LUMBALGIA, es una de las causas más frecuentes de patología que causan baja en España. También, es un dolor que aparece en algún momento de nuestras vidas, quién no ha tenido alguna vez un dolor lumbar?.

 

Afecta a un 60%-80% de los individuos en algún momento de sus vidas, con un pico de incidencia en los 45 años.

 

Es la segunda causa más frecuente de consulta médica, después de las afecciones respiratorias.

 

No existe evidencia científica de que los atletas de elite tengan mayor riesgo de lumbago que la población no deportista, de hecho, en algunos estudios se comprueba como estos corredores tienen incluso menos riesgo de padecerlo, aunque esto no se puede aplicar a la población de corredores populares, con otros hábitos, estilo de vida, trabajos, etc. Con este artículo intentaremos dar unas pautas en la prevención y tratamiento de este problema, para que evitemos que una lumbalgia nos frene en nuestro planning diario.

 

En este artículo hablaremos de la lumbalgia simple o lumbago, dolor  localizado en la zona lumbar, en la parte inferior de la espalda donde se encuentran las vértebras lumbares, en la zona lumbar sea central o en las fosas lumbares, en la zona central de la parte baja de la espalda, referido o no a los glúteos o la parte proximal posterior de los muslos, y sin sobrepasar en la inmensa mayoría de los casos las rodillas.

 

La mayor parte de dolor lumbar agudo es inespecífico, desde un punto de vista de diagnóstico, y es autolimitado o bien responde adecuadamente a un tratamiento conservador simple. Como mínimo el 90% de pacientes documenta que el dolor desaparece al cabo de 20 días a dos meses, y el 99% estará libre de dolor al cabo de un año, al cabo de dos o tres años, la vuelta del dolor se produce en alrededor de un tercio de estos pacientes, pero con episodios más breves y benignos.

 

Sólo entre un 15% y un 20%  del dolor lumbar responde a una lesión anatómica y únicamente un 2% es debido a causas graves.

 

La prevalencia de la lumbalgia durante toda la vida es de un 60%-80% y la tasa de incidencia es de un 5%-25%, con un pico de afectación entre los 25-45 años. En España provoca más de 2 millones de consultas anuales en Atención Primaria, y es considerado como uno de los problemas de salud relacionado con el trabajo que con más frecuencia causa incapacidad laboral transitoria. Entre 2-5% de personas refieren dolor lumbar al menos una vez al año.

 

El 70% de las personas con lumbalgia aguda, se curarán en 2 semanas sin ayuda médica, y el resto mejorarán en 4-6 semanas.

La mayoría de los síntomas mejoran, siendo la evolución favorable:

44% 1 semana  /////    92% 4ª semana  /////   94%  8ª semana

 

En un estudio realizado en sud África, con corredores fondistas que relataban dolor lumbar durante el entrenamiento, encontraron que estos síntomas desaparecían con una correcta rehabilitación (potenciación y estiramientos) y  técnica de entrenamiento. Estos corredores eran de media maratón (de edad mayor a 20 años), competían en sud África, un 38% de ellos, refería lumbago mientras corrían; se estudiaron según edad, peso, talla, sexo, y volumen de entrenamiento. Se estudió  a estos atletas en relación con casos control.

 

Siguiendo a otros autores  valoraron como factores de riesgo los siguientes: longitud de las piernas, flexibilidad de la columna, fuerza musculatura abdominal, rodillas en genu valgo (rodillas arqueadas),  talón en valgo antepié en varo, y la habilidad de mantener estable la columna lumbar mientras se corre.

 

Encontraron que los corredores con lumbago, hacían menos estiramientos semanalmente que los que no lo tenían, se evidenciaba el pie delantero de la zancada en varo y  un déficit de fuerza de la musculatura abdominal.

 

Aunque no ha sido muy estudiada la epidemiología del dolor de espalda en fondistas, se cree que la posición del corredor en las largas distancias, somete a la espalda y a las extremidades inferiores a sobrecargas.

 

Los factores de riesgo identificados en este estudio, sugieren que los fondistas con lumbago tenían déficits en la fuerza y flexibilidad, tendencia a la pronación y una capacidad disminuida  para estabilizar la columna lumbar durante el impulso en la carrera.

 

1. TIPOS DE LUMBALGIA

 

La LUMBALGIA AGUDA, lumbago,  sin irradiación, (o lumbalgia simple):  Se puede definir como aquel dolor de espalda de inicio súbito referido a la zona lumbar. El dolor puede ser de características mecánicas, es decir, mejorar con el reposo y empeorar con el movimiento, o no modificarse con el esfuerzo (no mecánico), apuntando a una causa fuera de la columna. Es muy frecuente debido a la falta de buenos hábitos posturales en la vida diaria y en el trabajo.

 

Comienza casi siempre de manera brusca al realizar un esfuerzo para levantar un peso o al hacer un movimiento en falso. Esto produce un bloqueo en la columna lumbar, con dolor y actitud o postura antiálgica importante. Será aguda en procesos de dolor menor de 12 semanas. Según autores es la de menos de 15 días de duración. Siendo subaguda de 15 a 30 días.

 

Por sus características se sospecha un origen músculo esquelético  benigno y no visceral (es decir no causa hepática, renal, ginecológica, etc.). El dolor lumbar se acompaña de repuesta muscular refleja en forma de contractura. Así se van acumulando las tensiones en la espalda, hasta que en un momento inesperado un movimiento lesiona algún músculo, nervio, ligamento o disco entre las vértebras, y ello provoca un dolor paralizante.

 

 

El corredor puede recordar que no presentó un dolor agudo durante el entreno, sino que apareció el dolor en el reposo o cuando se despertó a la mañana siguiente. Otras veces, se refiere como un chasquido cuando se efectuaba una flexión, torsión del tronco en entrenamiento en cuestas o escaleras, etc. Aunque lo normal es que aparezca el dolor al hacer un movimiento brusco de giro, flexión y extensión del tronco, al saltar para evitar un tropiezo en un entreno, al coger un peso, etc.

 

La lumbalgia aguda, se presenta como un cuadro doloroso muy agudo que aparece bruscamente, relacionado con un esfuerzo muscular incluso a veces se oye un chasquido. El dolor aumenta con los movimientos y se adopta una posición que calme el dolor (antiálgica) como el tronco en semiflexión e inclinación lateral.

 

 

LA LUMBALGIA CRÓNICA o LUMBALGIA AGUDA RECIDIVANTE: provoca un dolor que puede ser continuo, intermitente o acentuado en ciertas posiciones (sentado, de pie, acostado, en flexión anterior, etc.), dura más de 30 días. A veces se manifiesta como un dolor difuso y vago  localizado en la región lumbosacra. Suele empeorar por la noche y produce incluso fatiga, o por la mañana al levantarse. No existe bloqueo como tal, así que la persona que lo padece puede andar y moverse con cierta libertad, y son en realidad las posturas estáticas prolongadas las que se hacen intolerables. En muchas ocasiones la causa de este tipo de lumbalgias es un desequilibrio de fuerzas en la columna en general, que puede ser provocado a su vez por el sobrepeso y la mala postura.

 

Son dolores  lumbares bajos, difusos y a menudo unilaterales, que se irradian hacia las nalgas, que incrementan con el esfuerzo y la fatiga y disminuyen con el reposo.

 

LA LUMBALGIA PSICOSOMÁTICA O EMOCIONAL:  es aquella que ocurre sin causa aparente y no sigue ningún tipo de patrón lógico, por lo que la persona que la padece no sabe explicar claramente el lugar del dolor ni las situaciones en las que aparece o desaparece. La ansiedad, rabia y tristeza son las emociones que con mayor frecuencia provocan lumbalgias de origen emocional. Aunque la mayoría de las lumbalgias tienen factores emocionales asociados.

 

LA LUMBOCIÁTICA: Esta patología discal, puede producirse por una hernia discal o por una simple protusión discal. Este problema se suele situar entre L4 - L5 y L5 - S1. Sólo la nombraremos en este artículo.

 

2. ANATOMIA DE LA ESPALDA

 

La columna lumbar está formada por 5 vértebras situadas debajo de las dorsales, entre éstas y el sacro.  La columna lumbosacra es la base estructural del soporte del peso humano. Está continuamente expuesta a enormes tensiones mecánicas. Estas tensiones son soportadas por las vértebras lumbares que son grandes cubos de hueso normalmente distribuidos en ligera lordosis (abombadas anteriormente y cóncavas posteriormente), estas vértebras asientan unas encima de las otras, con un disco fibrocartilaginoso (que sirve para absorber los golpes) entre ellas. Con el paso de los años este disco tiende a degenerar, y el espacio entre las vértebras se estrecha.

 

La orientación normal de la columna lumbar es en lordosis ligera. La lordosis exagerada puede predisponer a dolor lumbar mecánico.

 

El soporte muscular de la columna lumbosacra, incluye dos grupos musculares de músculos opuestos pero complementarios.

 

El grupo extensor (sacroespinoso y los interespinosos), y el flexor (psoas, ilíaco y cuadrado lumbar).  Ambos grupos musculares se apoyan y antagonizan entre si. Por ejemplo, los músculos flexores debilitados permiten una lordosis lumbar excesiva y crean demasiada tensión en el grupo muscular extensor, una causa frecuente de dolor de espalda postural.

 

En el siguiente esquema, observamos: A. Postura normal con lordosis lumbar normal. B. Lordosis lumbar exagerada debido a inclinación pélvica. C. Postura de “vientre prominente”.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Existen una serie de órganos  situados en la zona lumbar y abdominal, que son importantes conocer para descartar causas no lumbares ante un dolor recurrente, es el llamado dolor viscerógeno referido, originado a partir de las alteraciones de los órganos que comparten inervaciones con estructuras de la columna lumbosacra. Ante lumbalgias crónicas buscaremos otros procesos abdominales (ulceras, neoplasias, alteraciones del páncreas), ginecológicos, urológicos, etc. Que pudieran ser la causa del dolor.

 

3. FACTORES DE RIESGO

 

Entre los más frecuentes tenemos: sedentarismo, sobrepeso, falta de tonicidad abdominal, tabaquismo, personas que levantan peso, conductores, estreñimiento, depresión, ansiedad, emociones negativas contenidas, reglas dolorosas, carencias de vitaminas del grupo B y de ácidos grasos omega 3 y 6, mal gesto al correr, déficit de técnica, entre otras.

 

Muy raras veces la causa del dolor lumbar agudo es una enfermedad grave, un estudio de observación de 9.000 pacientes de medicina general en el Reino Unido, documentó solo 17 pacientes con diagnóstico que requerían un tratamiento específico.

 

4. CAUSAS

 

Normalmente es un dolor que se origina bruscamente sin más, muchas veces la causa es inespecífica, no se debe a ninguna enfermedad grave subyacente ni a una alteración estructural irreversible que conlleve su persistencia o reaparición. Suele producirse este dolor, por una distensión del ligamento común posterior de la columna al forzar en las cuestas, por braceo inadecuado, por inclinación inadecuada al correr, por zancada inadecuada.

 

En corredores, parece que influye el tipo y la intensidad del entrenamiento, factores biomecánicos de las extremidades inferiores, como: genu varo, rodillas arqueadas, talón en valgo, antepié en varo, longitud de las rodillas, flexibilidad de la columna, estabilidad de la columna lumbar, fuerza muscular abdominal, el cambio de zapatillas, intensidad del entrenamiento, frecuencia empleada, aumento del kilometraje semanal de manera no progresiva. Sobrecargas, mal gesto, alteraciones posturales, sobreentrenamiento, técnica incorrecta de entrenamiento, braceo inadecuado, zancada  no adecuada a la inclinación de nuestra columna, etc.

 

El dolor lumbar simple (90% casos) es por sobrecarga funcional o postural (hipotonía de la musculatura abdominal, hipertonía muscular posterior, alteraciones estructurales de la columna lumbar.

 

También aparece en corredores que dejan caer todo el peso del cuerpo sobre la pisada (a los que se le oye mucho el golpe de la zapatilla al correr), no es aconsejable este impacto del talón contra el suelo porque se trasmite a la región lumbar. Este impacto se reduce cuando se corre por tierra y evitando correr por terrenos duros como asfalto o cemento, y llevando zapatillas adecuadas con buena amortiguación  para disminuir la intensidad de los impulsos que se trasmiten a la columna lumbar, por lo que es importante dejarse asesorar por expertos.

 

A veces por alteraciones en las articulaciones interapofisarias (entre las vértebras), a veces por micro roturas musculares, también en personas con artrosis y problemas reumáticos. Otra causa puede ser una hiperlaxitud ligamentosa, o también una rigidez generalizada o localizada. Por alteraciones mecánico- degenerativas, que se originan en el disco, los ligamentos, las articulaciones, secundariamente se afectan también las vértebras.

 

Por micro traumatismos, infecciones, tensión psíquica, cambios climatológicos, mal apoyo, con frecuencia por mal posición sentado en el trabajo muchas horas, o por trabajos con rotación de la columna, por mobiliario inadecuado en casa y trabajo.

 

La osteoporosis no justifica un dolor lumbar a no ser que coexista con una fractura vertebral.

 

 

Son signos de alarma: la fiebre, astenia, anorexia, pérdida de peso, dolor nocturno, contexto de enfermedad infecciosa (neumonía), antecedentes de neoplasia. Lumbalgia por primera vez en menores de 20 años o mayores de 60 años, traumatismo grave, tratamiento prolongado con glucocorticoides, incontinencia fecal o de orina.

 

 

5. CONSULTAR AL MÉDICO

 

*      Si es la primera vez que duele la espalda, para identificar la posible causa del dolor y confirmar que sea un problema mecánico de la misma y no  una enfermedad general que se manifiesta en ella.

 

*      Si las características del dolor varían en relación a episodios anteriores, para confirmar que sigue tratándose de una afección mecánica.

 

*      Si el dolor se extiende a brazos o piernas, o se acompaña de pérdida de sensibilidad o fuerza, para determinar si se debe a la compresión de un nervio.

 

*      Si un episodio de dolor es especialmente intenso o persiste una semana, para establecer el tratamiento necesario.

 

*      Si hay sensación de hormigueo, falta de sensibilidad, dificultad para orinar, o trastornos intestinales.

 

 

6. VALORACIÓN DEL CORREDOR CON LUMBALGIA AGUDA

 

a)     El médico te interrogará para descartar una patología grave, sobre edad, duración de los síntomas, historia previa de tumores, pérdida inexplicable de peso, inmunosupresión, respuesta a tratamientos previos, dolor que empeora con reposo, adicción a drogas, infecciones urinarias y otras. Por otro lado es importante saber el tipo de trabajo habitual, situación laboral, estado anímico, etc. La mayoría de dolores lumbares no precisan estudio analítico, sólo si se sospecha una lumbalgia de origen inflamatorio o si ha fallado el tratamiento conservador.

 

 

b)     Te  inspeccionará la espalda, valoración de la movilidad del tronco en todos sus arcos de movimiento, si es plana con desaparición de las curvas fisiológicas, si existe una acentuación de las curvas, una inversión de las curvas, o a veces una rigidez de un segmento lumbar que lleva a sobrecargar la zona que se convierte en una especie de bisagra dolorosa.

 

 

Además del dolor, se puede objetivar una contractura muscular, que provoca una limitación de la movilidad y agrava el dolor.

 

Cuando el médico nos inspecciona la columna lumbar, observa si existen anomalías en la piel (manchas, mechones de pelo) que puedan indicar alteraciones patológicas subyacentes (espina bífida, barra ósea congénita, etc.). Valorará la postura, cuando nos encontramos de pie (posición erecta), observará si existe inclinación hacia un lado u otro que puedan sugerir alteración, también de lado, observará la curva normal (lordótica) de la misma.  Valorará si existe espasmo muscular, valorará la fuerza, movilidad y sensibilidad, así como los reflejos osteotendinosos.

 

Aunque el organismo es muy sabio y sabe como corregir estas alteraciones, de hecho hay personas con alteraciones de la curvatura de la espalda bastante marcada y que nunca han tenido lumbalgia. Sin embargo, cuando las condiciones mecánicas que provocan el dolor se repiten es cuando se genera la lumbalgia.

 

Se estudiará la alineación de la columna, si hay escoliosis (desviaciones en la espalda), el tipo de marcha, si existe contractura lumbar.

c)    Exploración:

 

PALPACIÓN:

 

Partes óseas:

 

Para ello colocará los dedos en las partes altas de las crestas ilíacas y los pulgares hacia la línea media de la columna, a este nivel está la unión de L4 y L5, desde aquí hacia  abajo se palpa la espinosa de L5 y hacia arriba se pueden palpar las espinosas de otras vértebras lumbares (si existe un hueco palpable o visible entre una apófisis y la siguiente puede indicar lesión (espondilolistesis), sobre todo L5 sobre L1 o de L4 sobre L5). Si no existe la apófisis espinosa sugiere lo que llamamos espina bífida.

 

Partes blandas:

 

Encontraremos una banda de la línea media de la columna, corresponde al ligamento supraespinoso e interespinoso (que une las apófisis espinosas lumbares), y los músculos paraespinales:  a cada lado de la línea media.

La cresta ilíaca, donde se originan los músculos glúteos.

Las espinas ilíacas posteriores y superiores donde se insertan los ligamentos sacrociáticos mayores y menores.

Músculos abdominales anteriores y la región inguinal.

 

d)     ARCOS DE MOVILIDAD

 

Los arcos de movilidad entre las vértebras dependen en parte de la resistencia de los discos a la distorsión, y en parte del ángulo y del tamaño de las superficies articulares entre las apófisis. Los movimientos vertebrales son más amplios en los sitios en que los discos son más gruesos y más grandes las superficies articulares. Así los movimientos son más amplios entre L5- S1 que entre L1-L2.

 

Los movimientos normales son:

 

  1. Flexión de 40º a 60º
  2. Extensión, 20º a 35º
  3. Inclinación lateral 15º a 20º
  4. Rotación de 3º a 18º

 

 

e)     Exploraciones complementarias: La mayor parte de lumbalgias no requieren RX de entrada.  Además, las causas más comunes del dolor lumbar: distensiones musculo-liamentosas, enfermedad discal no complicada, alineamientos defectuosos de las carillas articulares, no pueden ser identificables en una radiografía. Y muchos hallazgos radiológicos anómalos, son tan frecuentes en personas  asintomáticas que es difícil correlacionar los hallazgos (estrechamiento del espacio discal, formación de osteofitos, etc.) con los síntomas, en una persona con dolor de espalda.

 

Cuando se realiza, se suele realizar una Radiografía anteroposterior, lateral y oblicua de columna lumbosacra, para asegurar el diagnóstico en lumbalgias recurrentes, traumatismos, o lumbalgias que no mejoran con el tratamiento conservador. A pesar de ser normal en la mayoría de pacientes, ocasionalmente se detectan alteraciones que orientan hacia la causa del cuadro.

 

En general con 12 días de tratamiento ha de ceder el cuadro, si no es así se han de realizar otras pruebas complementarias, también ha de valorarse si el dolor sigue bajando por la pierna, (lumbociatalgia), etc.

 

En caso de dolor que se intensifica al toser o estornudar y te despierte por la noche, dolor con entumecimiento que recorre una o ambas piernas, en caso de dificultad para controlar la micción o la evacuación, hay que acudir al médico inmediatamente.

 

f)      La BIOMECÁNICA, como prueba complementaria, permite la cuantificación de la repercusión  funcional de una patología, haciendo factible el estudio de problemas relacionados con la mecánica del movimiento humano de forma científica, objetiva y ágil.

Por ejemplo en un caso clínico:

 

Fondista afecto de lumbalgia. Comprobaremos la afectación funcional en el caso de lumbalgia, al objetivar la limitación de flexoextensión de movimiento y la contractura paralumbar existente, se puede valorar si tras el tratamiento efectuado, se ha recuperado la funcionalidad.

 

La prueba biomecánica muestra:

 

a)    En el análisis del movimiento en 3 dimensiones de la columna vertebral lumbar, una movilidad limitada en flexo-extensión en el 31.67%.

 

Flexo-extensión Lumbar

 

Gráfica de Variación Angular

 

Trazo Azul: Flexión Lumbar, Trazo Rojo: Flexión Coxo-Femoral

 

Valores de Variación Angular

 

 

*Normal

Activo

Versus Normal º y %

Flexión Lumbar

60.0º

44.32º

-15.67º

Extensión Lumbar

25.0º

13.74º

-11.25º

Total

85.0

58.07º

-31.67%

Flexión Coxo-Femoral

-

33.53º

-

Extensión Coxo-Femoral

-

6.80º

-

Flexión Total

-

77.86º

-

Extensión Total

-

20.55º

-

*Real Decreto 1971/1999

 

 

En esta tabla se observa como la limitación a nivel lumbar queda compensada por una buena movilidad coxofemoral.

 

 

 

a)    La electromiografía dinámica de superficie muestra una contractura lumbosacra izquierda (gráfica derecha). En la gráfica de la izquierda, ejemplo sin contractura, se ve la correcta relajación de toda la musculatura paralumbar en reposo.

 

La línea equivale a la relajación, la parte gruesa a la contracción, las rosas y rojas a la parte izquierda y las azules a la derecha. Se ve la contractura de 1 solo músculo, el rosa de la parte derecha, por lo que el tratamiento irá enfocado a la relajación de éste músculo contraído.

 

Las alteraciones funcionales objetivadas son secundarias y congruentes a la patología lumbar que padece el paciente.

 

Estos datos permiten un control más exacto de la evolución de la patología durante la rehabilitación, así como determinar el grado de afectación real,  de cara a tratamientos más agresivos.

 

7. DIAGNOSTICO DIFERENCIAL CON

 

DIAGNOSTICOS COLUMNA LUMBAR:

 

*      Tensión muscular/esguince ligamentario

*      Enfermedad degenerativa del disco

*      Espondilolisis

*      Síndrome facetario

*      Lesiones apofisarias en adolescentes

*      Fracturas de estrés del sacro

*      Herniación central de disco

*      Sacralización de L5

*      Fractura o traumatismo agudo lumbar

*      Discitis, osteomielitis

*      Neoplasias

 

DIAGNÓSTICOS NO LUMBARES:

 

*      Lesiones intrapélvicas

*      Enfermedad renal

*      Disfunción sacroilíaca

 

8. FISIOTERAPIA DE LAS LUMBALGIAS

 

 

1º tiempo

2º Tiempo

AGUDA

 

CESE ACTIVIDAD DEPORTIVA Y EVITAR SOBREESFUERZOS: 4  A 7 DIAS

 

v     Medidas posturales.

v     Masaje en zona lumbar y glútea.

v     Electroterapia (Ultrasonidos, onda corta y radar o microondas)

Reeducación postural preventiva para evitar recaídas. Incrementar la movilidad, flexibilidad, mejorar fuerza y capacidad de resistencia.

CRONICA

Ejercicio si dolor mayor de 6 semanas

 

v     Masaje en músculos adoloridos

v     Electroterapia (Tens, ultrasonidos, radar o microondas)

v     Técnicas de relajación del diafragma.

v     Movilización analítica de vértebras.

v     Manipulaciones osteopáticas.

v     Ejercicios de Flexibilización y fortalecimiento.

v     Balneoterapia con agua caliente.

DORSOLUMBAR

Tratamiento médico

v     Reeducación postural evitando rotaciones

 

PSICOSOMÁTICAS

Siempre seguido por psicoterapeuta

 

v     Movilización suave.

v     Masajes.

v     Hidroterapia caliente.

 

v     Reeducación postural

v     Relajación

 

 El reposo en cama no aporta ninguna ventaja sobre la mejoría del dolor lumbar agudo, sin embargo, puede producir un retraso en la recuperación funcional, en caso de dolor intenso se podría recomendar reposo no más de 2 días. Se debe aconsejar continuar con las actividades de la vida diaria evitando las posturas o actividades que sobrecarguen la columna.

 

 

Un retorno gradual  a las actividades normales es más útil que un reposo en cama prolongado en el dolor lumbar. El reposo en cama de más de 4 días llevará a la debilidad y no se recomienda para la lumbalgia aguda. Este reposo de 2 a 4 días sólo será una opción para aquellos pacientes que debutan con dolor severo. El objetivo del reposo sería reducir la presión intradiscal y por lo tanto mejorar el dolor. La mejor posición es con las caderas y rodillas moderadamente flexionadas.

 

Los efectos del reposo prolongado incluyen atrofia muscular (1 a 1,5% de masa muscular por día de reposo), deterioro cardiovascular (15% de pérdida de la capacidad aeróbica en 10 días) pérdida mineral con hipercalcemia e hipercalciuria (aumento de calcio en sangre y pérdida en orina) y riesgo de tromboembolismo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

9. HIGIENE POSTURAL

 

Cualquiera que sea la causa del dolor lumbar, parte de su tratamiento es la corrección de la postura viciosa. Pero una buena postura, no es solo una cuestión de “mantenerse recto”. Se refiere al uso correcto del cuerpo en todo momento.  De hecho, para que el cuerpo funcione de forma sana no deben esforzarse los músculos, articulaciones, huesos y ligamentos.

 

Para prevenir el dolor lumbar, el evitar los esfuerzos sobre la columna es algo que practicaremos cuando estemos tumbados, sentados, de pies o corriendo.  Cuando la posición del cuerpo es correcta, los órganos internos tienen suficiente sitio para funcionar normalmente y la sangre circula más libremente.

 

El aprender a vivir con una buena postura, hará que nuestros músculos protejan y soporten la espalda en los esfuerzos intensos.

 

A. EN EL TRABAJO:

 

1.    CARGA PESADA:

 

Doblar las rodillas no la espalda ¡¡¡, flexionar las rodillas y colocar el objeto lo más cerca posible al cuerpo para evitar una sobrecarga de la columna. Mantener los pies separados para aumentar la base de sustentación y mejorar el equilibrio.

 

Una vez cogido, elevar el objeto, utilizando preferentemente la extensión de las rodillas y extremidades superiores y nos levantamos evitando siempre el movimiento de la columna, para evitar sobrecargarla.

 

Incorrecto: levantar los objetos flexionando la columna hacia delante con las piernas extendidas. Elevar pesos mediante un gesto brusco.

 

2.    FRENTE AL ORDENADOR:

 

Con la espalda apoyada en el respaldo de la silla y las rodillas a la altura de las caderas, sitúa ambos antebrazos y muñecas en el escritorio. El monitor nunca debe quedar a un lado, siempre al frente y a la altura de los ojos. La

mesa a la altura de los codos, utilizar sillas con apoyo lumbar regulable,  pies apoyados en el suelo o reposapiés.

 

Incorrecto: doblar la columna hacia delante. Girar el tronco lateralmente. Sentarse al borde de la silla.

 

3.    LA JORNADA:

 

La columna se sobrecarga demasiado cuando pasamos mucho tiempo de pie o sentados. Por eso es conveniente caminar de vez en cuando, y no permanecer de manera estática en una posición. Cambiar de postura frecuentemente, dando algunos pasos o apoyándose alternativamente en la otra pierna. Pie apoyado sobre un objeto o reposapiés. También se aconseja apoyarse en la pared. Mantener los pies separados.

 

4.    ALCANZAR OBJETOS:

 

Siempre que no podamos llegar a  colocar o coger un objeto, deberemos utilizar plataformas para ponernos al mismo nivel.

 

Incorrecto: hiperextender la espalda, girar mientras se mantiene un peso en alto.

 

B.  EN CASA:

1. LA COMPRA:

El carro de la compra, cuanto más pegado mejor, y también, si es posible llevarlo hacia delante mejor que arrastrarlo, ya que la columna sufre menos.

Y si la compra la realizamos con bolsas, no es conveniente llevar más de dos kilos en cada brazo, es conveniente repartir el peso entre los dos brazos.

Si se debe llevar un solo objeto pesado, acercarlo al cuerpo y sujetarlo con los dos brazos.

 

2. BARRER:

 

La altura del palo de la escoba debe impedir que nos inclinemos. Las manos deben quedar a la altura del pecho. Al barrer se debe mover sólo los brazos, no la cintura.

3. PLANCHAR:

 

Regula la altura de la tabla de planchar para que quede a la altura del ombligo, mantén mientras planchas, un pie sobre un reposapiés y ves alternándolo.

 

 

10. REEDUCACIÓN POSTURAL – EJERCICIOS - ESTIRAMENTOS

 

Casi todos los ejercicios que realizaremos en esta pauta de reeducación postural, van acompañados de la respiración.

 

a.      Al inspirar cogeremos aire por la nariz.

b.      Al espirar soltaremos el aire por la boca.

 

La posición de base será en decúbito supino, es decir boca arriba, con las piernas flexionadas, ni muy abiertas ni muy cerradas, sino a nivel de las caderas. Los brazos estarán estirados a lo largo del cuerpo.

 

Los ejercicios cuando estemos en decúbito supino se harán al soltar el aire, y en decúbito prono (boca abajo), al coger el aire (inspirar).

 

Los ejercicios deberán realizarse diariamente, dedicándoles 15 minutos, aproximadamente dos veces al día. Se empieza con 5 repeticiones de cada ejercicio y aumentaremos progresivamente según nos vayamos encontrando mejor.

 

Si no existe dolor y como prevención todos los ejercicios los haremos en series de 15 repeticiones, de 3 a 5 veces por semana como mínimo.

 

Están explicados de manera gradual, por tanto no se pasará al siguiente ejercicio si el anterior produce dolor.

 

Se realizarán sobre una superficie dura o en el suelo (sobre una colchoneta, manta o alfombra), en un ambiente adecuado, relajado.

 

La cadencia ha de ser lenta, deliberada y suave, evitando los movimientos bruscos. No han de provocar dolor ni fatiga, descansando el tiempo suficiente entre un ejercicio y el siguiente.

 

EJERCICIOS EN DECÚBITO SUPINO:

 

A. ISOMÉTRICOS ABDOMINALES y PARAVERTEBRALES: Realizamos una inspiración profunda por la nariz. A continuación espiramos lentamente por la boca, de forma que vayamos presionando la zona lumbar contra la camilla o suelo (RESPIRACIÓN DIAFRAGMÁTICA). Para poder hacerlo correctamente habrá que tensar tanto los músculos del abdomen como los de las nalgas. Mantener 5-7 segundos la contracción y al inspirar relajar la postura.

 

B. Cogemos aire y al espirar subimos despacio una de las rodillas hacia el pecho. Y al volver a coger el aire, bajamos la pierna, y así alternativamente.

C. El ejercicio anterior también podemos hacerlo subiendo las dos rodillas a la vez.

 

 

 

 

 

 

 

  1. ABDOMINALES: Realizamos una inspiración y al soltar el aire extendemos las manos hacia las rodillas, separando del suelo únicamente la cabeza y los hombros

 

E. ABDOMINALES: El ejercicio anterior también podemos practicarlo de la siguiente manera: extendemos las manos hacia “una” de las rodillas, alternando.

 

F. ABDOMINALES: Realizamos una inspiración y al expirar subiremos la rodilla hacia el pecho y el brazo del mismo lado realizará una resistencia. También se puede hacer empujando contra la pierna contraria.

 

 

G. Cogemos aire y al soltarlo elevamos la pelvis hasta conseguir que el cuerpo forme como una tabla y mantenemos esta posición mientras dure la respiración.

 

Colocación de las manos en la nuca para ejercicios abdominales.

 

H.  ABDOMINALES: En este ejercicio, colocaremos las manos en la nuca, sobreponiendo una mano encima de la otra. Se levantará la columna cervical como una tabla, NO LA CABEZA SOLA.

 

Realizaremos una inspiración y al soltar el aire elevaremos la cabeza con la fuerza de las manos en dirección a las rodillas, haciendo fuerza sobre el abdomen contra la camilla o suelo.

 

 

I. ABDOMINALES. El anterior ejercicio podemos variarlo llevando uno de los codos a la rodilla del mismo lado.

También llevando el codo a la rodilla contraria.

 

ABDOMINALES Y ESTIRAMIENTOS CADENA POSTERIOR. La siguiente tanda de ejercicios no tienen porqué estar atados a la respiración, en estos la marcará el corredor.

 

A. Subiremos una pierna y la mantendremos en extensión 10 ‘’ con la punta del pie mirando hacia nosotros. Sin producir dolor, después la bajaremos y haremos lo mismo con la otra pierna.

B. Subiremos ambas piernas a la vez. Como en el ejercicio anterior mantendremos 10” de contracción.

C. Subiremos ambas piernas y abriremos y cerraremos 3 veces, y a continuación descansaremos

 

D.  En decúbito supino con piernas flexionadas y brazos en cruz. Balanceamos las piernas hacia uno de los lados y mantenemos la posición durante 10”. Para después ir al otro lado y mantenernos otros 10”.

 

EJERCICIOS EN DECÚBITO PRONO:

 

En este caso, la posición de base cambia. Ahora el atleta se colocará boca abajo, con un cojín a la altura del abdomen, los brazos y piernas estarán en extensión, y como hemos comentado anteriormente, los ejercicios se practicarán al coger el aire, justo al contrario de cómo hacíamos en decúbito supino.

 

 

A. Al inspirar levantamos el brazo y la pierna contraria, y al espirar descansamos.

 

B. Cogemos aire y al hacerlo subimos el brazo y pierna del mismo lado. Al soltar el aire descansamos.

 

C. El corredor colocará ahora las manos en la nuca (mano sobre mano), podemos poner algún cojín en la frente para que no nos moleste la nariz.

Al coger el aire, levantaremos los codos hacia arriba. Y al soltar descansaremos.

 

La siguiente tanda de ejercicios se realizará en posición cuadropedia, brazos en extensión y piernas flexionadas a 90º.

 

 

A. partiendo de la posición de base, al coger el aire estiraremos la pierna izquierda y el brazo derecho manteniéndolos en alto. Al soltar el aire descansaremos, y volveremos a realizarlo con el brazo y pierna contrarios.

 

 

B. Partiendo de la posición, al coger el aire redondearemos la espalda tirando de la columna hacia arriba. Volvemos a la posición de partida y realizaremos el ejercicio a la inversa, es decir, hundiremos la espalda intentando llevar la columna hacia abajo.

 

Y el más complicado:

 

C. Nos ponemos de rodillas (“posición de Mahoma”), encima de una colchoneta o toalla . Las puntas de los pies se colocarán hacia delante, al igual que los brazos. Se cuidará de no curvar la columna. El ejercicio consistirá en que cogeremos aire por la nariz y al soltarlo, intentaremos ir creciendo alargando nuestros dedos hacia delante. Cuidando de no dejar caer el peso de nuestro cuerpo hacia los brazos.

 

 

POSICIONES DE RELAX

 

Las posiciones de relax son las que el atleta puede descansar y no reproduce ni carga ni dolor en la zona lumbar.

 

1. Flexibilizante con ambas piernas. Manteniendo la espalda plana, agarrar las rodillas y tirar con suavidad de ellas hacia el pecho. Mantener 10’’ y bajarlas. Evitar arquear la zona lumbar al descender las piernas.

 

2. En decúbito supino con las piernas flexionadas encima de una silla.

 

ESTIRAMIENTOS

 

Nos subiremos a una espaldera y colocaremos cada pie y mano, en un extremo de las barras. La de los pies por defecto, será la de más abajo. Y la de los brazos, una barra por encima del nivel de los hombros. Nos dejaremos caer hacia atrás, manteniendo estiradas las 4 extremidades.

 

Aguantaremos 10” y pasaremos a subir una barra más el nivel de los pies. De esta manera, estiramos toda la musculatura posterior.

 

COMO LEVANTANTARSE SIN DAÑAR LA ESPALDA:

 

  1. De la cama o camilla cuando estemos tumbados, y teniendo molestias en la espalda. Primero nos pondremos del lado que se pueda salir. A continuación, colgamos las dos piernas por el borde. Luego, la mano del brazo que queda arriba se apoya en la cama. Haremos fuerza y nos levantaremos de manera progresiva. Si hay síntomas de mareos esperar unos segundos.

 

 

  1. Del suelo: tumbarse, primero debemos doblar las rodillas, si no podemos solos, podemos cogernos con algo, luego apoyaremos las rodillas en el suelo y las manos también, y poco a poco vamos alargando el cuerpo hasta estirarnos.

 

Primero aprenderemos como tumbarnos en el suelo:

 

 

 

 

Y después,  como levantarnos desde la posición tumbado en el suelo:

 

 

 

 

11. PREVENCIÓN

 

  1. En corredores, es básico compensar nuestro entrenamiento al finalizar con unas series de abdominales.
  2. Estiramientos de columna y de isquiotibiales.
  3. Nunca doblarse por la cintura solo, doblar caderas y las rodillas.
  4. Nunca levantar un objeto pesado más alto de la cintura.
  5. Hacer rodar el objeto que queremos levantar.
  6. Evita acarrear pesos no equilibrados, acerca los objetos pesados al cuerpo.
  7. Nunca acarrees nada pesado que no puedas manejar con facilidad.
  8. Nunca levantes o muevas muebles pesados, espera a alguien que lo haga con conocimiento de los principios de palanca.
  9. Evita movimientos súbitos, “sobrepeso” súbito de los músculos.
  10. Aprende a mantener la cabeza en línea con la columna, cuando estés sentado, de pie o estirado en la cama.
  11. Sillas blandas y camas profundas en la lista de lo que no debemos tener.
  12.  Lleva calzado con tacón moderado, evita pasar de tacones altos a bajos.
  13.  Coloca un reposapiés debajo de tu mesa de trabajo.
  14. Para colgar la ropa, no te inclines ni extiendas, eleva la cesta de la ropa y mantén el tendedero a una altura cómoda.
  15. Una mecedora ayuda a descansar la espalda al cambiar los grupos musculares utilizados.
  16. Para una buena postura, concéntrate en fortalecer un “corsé natural”, los músculos abdominales y glúteos. Los ejercicios de la pelvis están especialmente indicados para corregir la relación postural entre la pelvis y la columna.
  17. Mantenerse activo todo el día.
  18. Realizar ejercicio y estiramientos regularmente.
  19. No tomar demasiada medicación.
  20. Tratar de evitar los pensamientos negativos.
  21. Conocer la enfermedad y plantearse expectativas realistas.
  22. No cargar la mochila con más del 10% del peso del sujeto.

 

 

12. SEÑALES DE MAL PRONÓSTICO

 

*      Creencias erróneas (“dolor de espalda significa lesión estructural”, “se debe a una alteración estructural irreversible”).

*      Conductas inadecuadas (miedo y evitación, reducción exagerada del grado de actividad).

*      Factores laborales (falta de apoyo en el trabajo, escasa satisfacción, conflictos laborales, litigación).

*      Problemas emocionales (depresión, ansiedad, estrés, tendencia al aislamiento, alteraciones de la personalidad, baja capacidad de afrontamiento).

*      Enfermedades concomitantes, padecimiento de otro dolor crónico, toxicomanías o drogodependencias, fatiga habitual, trastornos del sueño, cefaleas, molestias digestivas inespecíficas, sedentarismo.

 

13. TRATAMIENTO

 

Dependerá de la causa que la produzca, pero en general será sintomático. No existe evidencia científica de un tratamiento que cure las lumbalgias, lo más indicado es prevenirlas y una vez descartada una causa, ayudaremos a paliar el dolor con los siguientes métodos:

 

  1. FISIOTERAPIA:

 

Analgesia, electroterapia antiálgica, masoterapia de relajación, termoterapia, infrarrojos, recuperador, hidroterapia, estiramientos posturales. En cuanto a protección del raquis columna lumbar la reeducación postural. Para alivio sintomático del dolor y la reducción de los síntomas musculares y rigidez, aunque no se ha hallado una evidencia científica de su utilidad, ciertos pacientes hallan alivio sintomático con estas técnicas por los que son recomendables.

 

Dentro de la electroterapia, podemos aplicar tanto el microondas como el infrarrojo. Ambos con el objetivo principal de calmar y reducir el dolor. En el caso del microondas trabajaremos a nivel articular. Y con los infrarrojos, a nivel de la musculatura.

 

El calor tiene propiedades relajantes y el frío es antiinflamatorio, el contraste de ambos permite una estimulación de la circulación sanguínea en la zona de dolor. Existe parches en la farmacia de calor y frío instantáneo, sacos de semillas que se calientan en el microondas, mantas eléctricas, etc.

 

Las recomendaciones basadas en la evidencia científica disponible no indica el TENS para el tratamiento del dolor de espalda. Pero algunos estudios realizados mostraron una tendencia a la mejoría en estos pacientes, por lo que al no tener riesgos ni contraindicaciones se puede utilizar.

 

En cuanto a ejercicios, siempre que duela la espalda es adecuado tumbarse colocando una almohada o toalla pequeña debajo de la cabeza, levantar las rodillas con dos almohadas grandes debajo, mantener la espalda recta y relajarse durante unos minutos. Ejercicios específicos de flexibilidad, isométricos abdominales siempre con las rodillas flexionadas, ejercicios isométricos paravertebrales, combinar gimnasio con correr para compensar musculatura.

 

Si es por problema de apoyo, comprobar que la zapatilla tenga amortiguación suficiente para tu peso y talla. Evita los terrenos muy inestables.

 

Si existe lesión como causa del dolor lumbar, cuando volvemos a la actividad física es conveniente la combinación de nadar-correr-bicicleta hasta que desaparezca el dolor.

 

MAGNETOTERAPIA, con aparatos en centro de fisioterapia, también, en medicina alternativa existen fajas con imanes, también puedes comprar los imanes y ponértelos en los puntos más dolorosos, se recomiendan 2-3 aplicaciones diarias de 15’ a 40’, el imán tiene dos polos y cada uno de ellos posee efectos terapéuticos diferentes. El polo negativo está principalmente indicado para calmar o suprimir el dolor y para combatir procesos inflamatorios e infecciosos, y el polo positivo proporciona energía, fortaleza y vitalidad mientras haces ejercicio o esfuerzos de una manera permanente.

 

Como MEDIDAS GENERALES: aplicar calor en la zona lumbar, máximo 15’, no hacer movimientos bruscos ni coger pesos, mesoterapia, masaje vertebral, cinesiterapia (gimnasia correctiva), caminar durante la fase de dolor, no correr hasta que baje el dolor. Si el dolor es por una alteración en la curvatura de la espalda se deben hacer estiramientos posturales y movimientos adaptados para luchar a diario contra estas anomalías.

 

El calor superficial con almohadilla eléctrica, o baños y duchas calientes durante 20 minutos, tienen efecto analgésico sobre el espasmo muscular.

 

Si existe hiperlaxitud ligamentosa generalizada o localizada se requiere un trabajo de refuerzo muscular adaptado a esa zona hiperlaxa.

 

Si hay rigidez se exige un tratamiento que incluye un programa de flexibilización que debe realizarse a diario.

 

El SUEÑO, es necesario para la recuperación tras un esfuerzo, 8 horas mínimo. Y evitar FACTORES ESTRESANTES que nos generen un estado de ansiedad que repercute muchas veces en nuestra espalda, de ahí el dicho popular “cargarse los problemas a la espalda”.

 

Es importante tener una buena musculatura abdominal y paravertebral, mejorar la flexibilidad y suprimir gestos nocivos (ejemplo: rotación rápida de la columna sin verdadero control vertebral muscular).

 

La faja lumbar es de dudosa eficacia en la prevención primaria y secundaria del dolor lumbar. No se ha demostrado útil para la prevención de la aparición del dolor lumbar ni para acelerar la curación en aquellos que ya lo sufren. En la mayoría de casos las personas que las usan abandonan su uso por encontrarlo incómodo o caluroso.

 

  1. FITOTERAPIA:

 

v     Productos alternativos indicados son: Infusión de Harpagofito (por ser calmante y antiinflamatoria), sauce (por su contenido en salicina principio activo de la aspirina), cola de caballo, ulmaria y menta por su poder antiinflamatorio, remineralizante y analgésico. Complejos de Vitamina B, levadura de cerveza, verde de cebada. En uso externo Árnica.

 

v     Cayena (Capsicum frutescens), ULMARIA, (Filipendula, ulmaria). Acción antiinflamatoria

 

v     GROSELLERO NEGRO Ribes Nigrum. Acción antiinflamatoria

 

v     FYTART  fórmula de fitoterapia y Oligoelementos  con acción analgésica y antiinflamatoria.

 

  1. OLIGOTERAPIA:

 

§         Compuesto formado por Cu-Mg-MN-K-Co 1dosis al día, mantener 2-3’ debajo de la lengua y posteriormente tragar, durante 2 meses. El cobre es antiinflamatorio e interviene en el metabolismo del calcio y fósforo, el Magnesio es antiinflamatorio, sedante de la excitabilidad neuromuscular, y regula la función del calcio y potasio. Manganeso indicado para las artralgias, cobalto que como antiespasmódico regula la irrigación, el potasio es defatigante.

 

§         Litio: si hay un componente psicológico importante. 1 por la noche.

 

§         Fósforo: si hay espasmo muscular importante.

 

§         Azufre

 

d.       TRAMIENTO HOMEOPÁTICO:

 

  • ARNICA MONTANA 7 CH 3-3-3, Dolor o molestias lumbares después de entrenar.

 

  • ARNICA COMPOSÉ. Lumbalgias tras traumatismos. 3-3-3.

 

  • ARTHROANDIOL, dolores músculo articulares en lumbalgias.

 

  • RUTA GRAVEOLENS 7 CH Región lumbosacra, dolores subagudos como de contusión y rigidez que obliga al enfermo a moverse.

 

  • Homeosor árnica.

 

  • KALIUM CARBONICUM 7 CH  3-3-3 Si los síntomas son sensación de debilidad en la espalda, artralgias erráticas, punzantes, desencadenadas por corrientes de aire, tiempo frío, que mejoran con el movimiento y con el calor, apoyada sobre superficie plana y dura, y empeoran con el reposo y los cambios de temperatura, frecuentes durante el embarazo o por variaciones de peso demasiado rápidas.

 

  • CALCAREA FLUORICA 7 CH . Lumbalgias crónicas o lumbagos de repetición por malformaciones (espondilolistesis, sacralización), además de por trastornos estáticos de la columna.

 

  • CALCAREA PHOSPHORICA 7 CH. Es específico para región lumbosacra (lumbalgia baja) o referente a la articulación sacroilíaca.

 

  • RADIUM BROMATUM 7 CH. Selectivo del tejido lumbar con sensación de debilidad en la zona y fragilidad en los miembros inferiores.

 

  • BRYONIA 7 CH Dolor agudo punzante que empeora al mínimo movimiento, mejora con el calor, el reposo y la presión local.

 

  • RHODODENDRON 7 CH Aumenta la sintomatología antes  de la lluvia y mejora después de la tormenta.

 

e.    HOMOTOXICOLOGIA

 

v     TRAUMEEL, debido a su efecto analgésico, antiedematoso y antiexudativo, está indicado especialmente para el tratamiento de traumatismos como esguinces, contusiones, fracturas, dolores de espalda, edemas posquirúrgicos y postraumáticos y favorece la recuperación tras lesiones y traumatismos accidentales y/o quirúrgicos.

Su buen perfil de tolerancia y la ausencia de efectos secundarios facilitan su uso en todo tipo de pacientes (incluidos niños y ancianos) y en especial, en el campo de la medicina deportiva, ya que no tienen efectos de dopaje.

v     COLOCYNTHIS HOMACORD En lumbociatalgias y osteocondrosis columna Lumbar , 10 gotas 3/v/día disueltas en un poco de agua.

 

v     ZEEL En casos de espondiloartrosis lumbosacra y otros tipos de artrosis,  1 comprimido 3-5 veces al día dejándolo deshacer en la boca.

 

  1. EL TRATAMIENTO ALOPÁTICO: relajantes musculares, analgésicos, antiinflamatorios no esteroideos, antidepresivos.

 

Infiltraciones de puntos gatillo: no se recomiendan en lumbalgia aguda, ya que las complicaciones que pueden presentar superan a los beneficios.

 

Infiltraciones facetarias: en el dolor agudo no se recomienda su uso, aunque se ha demostrado su utilidad en el tratamiento de ciertos cuadros de dolor lumbar crónico.

 

g.     NORMAS POSTURALES

 

 

 

 

Dra. Yolanda Puentes Zamora

 

14. COLABORADORES DEL ARTÍCULO

 

o       MARTA GARCIA SANCHEZ. Fisioterapeuta Diplomada. Mutua ASEPEYO. CCAA Sants. Barcelona.

 

o       MODELO: ALICIA SANCHEZ PUENTES.

 

o       DR. MANUEL VÁZQUEZ QUINTAS. Especialista en Traumatología.

 

o       DR. JOAQUIM RAVENTÓS PAUCIREROLS. Especialista en Traumatología. Unidad de Columna. Hospital de Sant Cugat. Asepeyo. Barcelona.

 

o       GENI ARIZ DOMENECH. Naturopatía, Homeopatía, Fitoterapia, etc.

 

o       DR. J.L. PARREÑO. ABC BIOMECANICA (Análisis de Biomecánica Clínica). info@abcbiomecanica.com. www.abcbiomecánica.com

 

o       ANDREU BALLBÉ. Coordinación técnica del documento.

 

15. BIBLIOGRAFIA

 

Ø     Atlas de Anatomía Humana. Netter, Frank.  Ed. Masson. 1999.

Ø      Clinical Outcome of symptomatic Unilateral Stress Injuries of the lumbar pars Interarticularis. Ujiwal, Debnath, Freeman, Grevitt, ithole, Sammell. Spine, Volume 32, Nº 9. pp 995-1000. 2007

Ø      Dolor Lumbar. Diagnóstico y tratamiento. Borenstein , Wiesel.  Ed. Ancora.  1989.

Ø      Estrategias prácticas en medicina ambulatoria. Dolor lumbar. Reilly Brendan. Ed. JIMS 1995

Ø      Evaluation of the low back pain. Practice guideline Implementatation in the army medical department. Farley, Vernez, Nicholas, Quiter, Dydek, Pieklik, Cretin. Rand corporation. 2004.

Ø      Exploración física de la columna vertebral y las extremidades. Hoppenfield, S. Ed. Mm. 1976.

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Ø      Guía de actuación en Atención Primaria. Semfyc. 2003.

Ø      Guía práctica clínica Lumbalgia Inespecífica. COST. Fundación Kovacs.   www.REIDE.org  www.kovacs.org

Ø      Herniated Lumbar disk associated with running. Guten MD, The American Journal of Sports Medicine, 9:155-159 (1981)

Ø      La medicina natural aplicada al deporte. Macarrón J. Ed. Soria Natural. 2000.

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Ø      Low back pain runner. Tesner RJ, Rhame GL, Wroble RR. Sports Medicine Grant, Columbus, OH, USA.

Ø      Manual de lesiones deportivas. Unidad de medicina del esfuerzo. Hospital Asepeyo. 2001.

Ø      Manual de Traumatología en Atención Primaria. Rodriguez Alonso JJ, Valverde Roman L. 1996

Ø      Medicina de Urgencias: guía diagnóstica y protocolos de actuación. Jiménez Murillo L. Montero Pérez FJ. Ed. Harcourt. 1994

Ø      Risk Factors Associated whith low pain in runners. Lewis,G: Schwellnus,M; Sole, G; Noakes, T. American College of Sports Medicine; 46th Annual Meeting; Washington Sta June 2-5, 1999

Ø      Tablas de Normas Posturales de Laboratorios Kalifarma

Ø      The back pain of the long distance runner. Lippicott Williams & Wilkins, vol 14, nº 8, 1999

Ø      The long term effects of physical loading and exercise lifestyles on back related symtoms, disability, and spinal pathology among men. Spine, 20 (6) 699-709. 1995

Ø      TRATADO HOMEOPATIA- SISTEMICA HOMEOPATICA AUTOR PIERRE BENKEMOUN PAG 597-599 EDITORIAL PAIDOTRIBO 1º EDICION AÑO 2002.

Ø      Tratado practico de terapia antihomotóxica  Phinter-Heel S.A. 7º edición 2003

Ø      Tress fractures of the sacrum S. An Atypical cause of low pain in the female athlete. Alan W. Johnson, MD et al. The American Journal of Sports Medicine 29, 498-508.  2001