EL GRAN CORAZÓN DEL CORREDOR.

PREVENCIÓN DEL RIESGO CARDIOVASCULAR MEDIANTE LA PRUEBA DE ESFUERZO Y MEJORA DEL RENDIMIENTO

PARTE II

 

 

INDICE continuación:

 

 9.   SOBREENTRENAMIENTO

10.  EJERCICIO FÍSICO Y MUERTE SÚBITA

11. SÍNCOPE Y EJERCICIO FÍSICO

12. PREVENCIÓN DE LAS LESIONES CARDIACAS

13. CENTROS MÉDICOS EN TODA ESPAÑA DONDE       REALIZARSE RECONOCIMIENTOS MÉDICO DEPORTIVOS.

14. REVISION DEL ARTÍCULO Y AGRADECIMIENTOS

15. BIBLIOGRAFIA

 

 

 

 

9. EL SOBREENTRENAMIENTO

 

El fenómeno de sobreentrenamiento, se relaciona con la fatiga y afecta a deportistas de todas las edades y categorías. La causa fundamental por la que se origina es el desequilibrio entre los efectos de un programa de entrenamiento y la capacidad de recuperación del propio organismo, que puede ser normal o estar disminuida. También influyen en el sobreentrenamiento: el entorno familiar, laboral y ambiental que pueden afectar al corredor popular precipitando la fatiga y llevando a medio plazo al sobreentrenamiento.

 

 

 

Los efectos más importantes del sobreentrenamiento son: la depresión del sistema inmunológico (defensas), alteración del equilibrio del sistema nervioso autónomo y el sistema neuroendocrino, el daño muscular con la depleción de las reservas de glucógeno, y la disminución de la capacidad aeróbica y de la eficiencia ventilatoria y cardiaca. Puede haber cambios psicológicos: insomnio, cambios de carácter, irritabilidad. La frecuencia cardiaca y la presión arterial en reposo están elevadas, y la producción de lactato durante el ejercicio es desproporcionada para el nivel de esfuerzo realizado, lo que origina un agotamiento precoz. También puede manifestarse como pulsaciones extremadamente bajas, mareos, falta de rendimiento.

 

Desde el punto de vista de riesgo cardiovascular (CV), debe señalarse como dato más relevante el cambio del sistema nervioso autónomo debido a la suma de estrés físico y psíquico, que provoca modificaciones en la frecuencia cardiaca, generalmente con taquicardia y riesgo potencial de arritmias (trastornos del ritmo cardiaco) en personas susceptibles.

 

En los análisis de un corredor sobreentrenado es posible encontrar valores elevados de CPK y LDH en la analítica,  en la prueba de esfuerzo de observa reducción de la potencia aeróbica (VO2 máx.) y modificación del umbral anaeróbico, con acumulo precoz de lactato, lo que aumenta la acidosis en el organismo y mayor riesgo CV.

 

Una frecuencia cardíaca por debajo de 40 latidos/min o por encima de 120 (sin motivo fisiológico que lo justifique) o un ritmo irregular puede hacer sospechar algún tipo de cardiopatía.

 

El sobreentrenamiento es un fenómeno relativamente común, que no se manifiesta en toda su extensión debido a que la mayoría de situaciones se resuelve al disminuir el volumen e intensidad del entrenamiento. En los casos en que se mantiene el programa de entrenamiento sin modificaciones, los signos y síntomas se asocian a estrés, que generalmente se acompaña de una hiperactividad simpática y aumento del riesgo CV.

 

10. EJERCICIO FÍSICO Y MUERTE  SÚBITA

 

Las lesiones traumatológicas en deportistas no suelen despertar alarma, pese a su elevada incidencia, sin embargo, la muerte súbita en el deporte es un tema que suscita gran interés, sobretodo cuando ocurre en deportistas bien entrenados o en individuos jóvenes aparentemente sanos. En estos casos, el ejercicio físico es el desencadenante, pero el riesgo guarda relación con la presencia de una cardiopatía (lesión cardíaca) orgánica significativa. Existen estudios que evidencian que en la mayoría de casos de muerte súbita en corredores, existía previamente una cardiopatía coronaria, que podía haber sido diagnosticada en un reconocimiento médico de aptitud,  pero que también podía haberse manifestado por primera vez en el momento del fallecimiento del deportista. La incidencia de muerte súbita durante la actividad deportiva es escasa.

 

 

La valoración cardiológica y funcional de un deportista de cualquier edad y nivel, se orienta al diagnóstico de problemas cardiológico que pueda ocasionar la muerte durante el ejercicio o en la recuperación inmediata. Estos episodios, afortunadamente son poco frecuentes. La causa más frecuente de muerte súbita en deportistas adultos es la lesión llamada cardiopatía coronaria, se calcula que ocurre en 1/15.000 corredores y en 1/50.000 maratonianos.

 

El sobreesfuerzo, la fatiga prolongada, la deshidratación, nos llevan a descubrir factores que probablemente incrementan el riesgo CV durante el ejercicio físico o en período de recuperación.

 

Un sistema de entrenamiento técnicamente correcto puede eliminar en buena proporción el riesgo de presentación de las complicaciones cardiovasculares más comunes relacionadas con el ejercicio físico, de hecho, el ejercicio físico no es el responsable del incremento de riesgo cardiovascular absoluto se ha demostrado que se produce una reducción de un 20%  en la mortalidad a los 3 años en pacientes con cardiopatía coronaria que siguen programas de entrenamiento físico.

 

Los factores que mejor identifican el riesgo en esta enfermedad son la historia previa de paro cardíaco o síncope, arritmias ventriculares sostenidas, y la presencia de taquicardias ventriculares no sostenidas en pacientes sintomáticos.

 

 

 

En deportistas menores de 35 años las causas más frecuentes de lesión cardíaca son generalmente congénitas y casi nunca de origen isquémico: miocardiopatía hipertrófica (enfermedad genética del músculo cardíaco en 1-2% de nacimientos) la más frecuente, y otras como  anomalías congénitas de las arterias coronarias, las miocarditis (infecciones del músculo cardíaco viral o bacteriano), miocardiopatía arritmogénica del ventrículo derecho. Sin olvidar la utilización de productos dopantes que serían el origen de un 3% de fallecimientos y  el número de fallecimientos durante el ejercicio de causa indeterminada.

 

La edad, condiciona la prevalencia de la muerte súbita durante la actividad deportiva, y en los menores de 35 años, el riesgo es excepcionalmente pequeño y se estima una incidencia de 1/200.000/año, mientras que en los mayores de 35 años el riesgo de sufrir muerte súbita es de 1/18.000/año.

 

Los deportes más relacionados con la muerte súbita varían según los países donde se han realizado estudios de mayor frecuencia: en América los deportes asociados a muerte súbita son el baloncesto y el fútbol americano, en Irlanda y Rhode Island el golf, futbol gaélico y jogging, en Italia fútbol, baloncesto natación y ciclismo y en  España ciclismo,  fútbol. Aunque se considera que la enfermedad ateromatosa coronaria es la causa del 78% de las muertes asociadas al jogging o maratón, en un  estudio del Instituto de toxicología de Madrid, sección de Histopatología, encontraron mayor frecuencia en la práctica de ciclismo.

 

Hay autorores que proponen una clasificación de los deportes según el riesgo cardiovascular y la muerte súbita, de acuerdo con sus componentes estático y dinámico. Los ejercicios dinámicos producen gran consumo de oxígeno y sobrecarga de volumen, por el contrario en los ejercicios estáticos, lo más característico es el gran aumento de la presión arterial y la sobrecarga de presión en el corazón. La mayoría de deportes asociados a muerte súbita tienen un componente dinámico alto y estático moderado o alto.

 

 

El reconocimiento cardiológico preparticipación deportiva, y teniendo en cuenta las Guías de Práctica Clínica de la Sociedad Española de Cardiología, debería ser específico para grupo de edad y nivel de práctica deportiva, debiendo incluir siempre un cuestionario de salud, una historia clínica con una anamnesis detallada, una exploración cardiovascular meticulosa y un ECG. En el deporte organizado y recreacional intenso debería incluir en los deportistas jóvenes un ecocardiograma, y en los mayores, una prueba de esfuerzo máxima.

 

 

 

En mayores de 35 años, la cardiopatía isquémica es la primera causa de fallecimiento donde en más del 90% de los casos se ha demostrado una coronariopatía, el riesgo de sufrir un accidente cardiovascular está aumentado durante o inmediatamente después del ejercicio.

 

Aunque existe evidencia de que el ejercicio físico de resistencia, como el correr, ejerce un efecto protector para el desarrollo de arteriosclerosis coronaria y que la probabilidad de padecer cardiopatía isquémica es menor en los que practican deporte

 

11. SÍNCOPE Y EJERCICIO FÍSICO

 

El síncope es la caída súbita de la presión arterial, con o sin bradicardia (disminución de las pulsaciones), notamos sudación, náuseas e hiperventilación. Suele producirse en situaciones de agotamiento físico, ortostatismo prolongado (estar mucho rato de pie), calor ambiental y parada brusca tras un ejercicio físico de gran intensidad. Estas situaciones aparecen en un 0,2% de las competiciones, a veces se han presentado incluso sin parar  la carrera bruscamente.  Se recupera en posición decúbito o sin parar bruscamente y continuar andando. Suele ocurrir en personas poco entrenadas, en deportistas que han permanecido inactivos durante un período prolongado de tiempo. El calor y la humedad retrasan la recuperación.

 

El síncope de esfuerzo, puede ser la manifestación inicial de una lesión cardíaca, la PE es la exploración más útil para valorar este tipo de síncope. En atletas entrenados, sin sobreentrenamiento, y sin lesiones de origen metabólico o endocrino es poco frecuente.

 

El síncope post esfuerzo no contraindica la realización de ejercicio, ya que generalmente se resuelve con normas higiénicas elementales sin necesidad de recurrir a fármacos.

 

El síncope vasovagal (desmayo común), se presenta en personas sanas, se caracteriza por caída imprevista de la presión arterial, asociada o no a bradicardia, y a síntomas neurovegetativos (palidez, sudación, náuseas, midriasis (aumento tamaño de las pupilas) e hiperventilación), la causas más frecuentes son las emociones intensas, permanecer de pie, ambientes calurosos o alteración venosa. En este síncope, se produce la recuperación espontánea. La mayoría de las veces se producen en posición de pie. Es un proceso benigno, con rasgos similares al sincope post esfuerzo y en el que las medidas preventivas con educación sanitaria son suficientes.

 

 

12. PREVENCION DE LAS LESIONES CARDIACAS

 

  • OBESIDAD, DIABETES, TABACO, SEDENTARISMO

 

La obesidad es un factor de riesgo coronario menor o independiente según se desprende del estudio Framingan, uno de los ensayos epidemiológicos más importantes que se han llevado a cabo. La normalización del sobrepeso, tiene consecuencias favorables sobre la hipertensión arterial, dislipemia (alteración de las grasas en sangre) e hiperglicemia (aumento de glucosa en sangre), con el ejercicio físico descendemos el peso graso de nuestro organismo al incrementar el gasto energético.

La alimentación basada en pescado, verduras, frutas, trigo, complementada con aceite de oliva y frutos secos, reduce casi a la mitad los factores de riesgo cardiovascular. Las grasa más perjudiciales en la dieta son las saturadas que se encuentran en las grasas animales (lácteos y carnes) y aceite de palma y coco. Las insaturadas (vegetales como aceite de oliva, girasol y pescados) son las grasas recomendadas.

Mantener un peso correcto, seguir una dieta equilibrada y practicar ejercicio, es bueno para nuestro corazón, la obesidad influye en el desarrollo de arteriosclerosis, la diabetes, la hipertensión y el aumento de colesterol, sobretodo si la grasa se deposita en la zona abdominal.

 

La obesidad viene indicada por el índice de masa corporal (IMC).

 

IMC= peso (Kg) / altura 2 (m)

 

Peso Insuficiente IMC< 18,5 ( <18 mujeres y <20 hombres)

Normopeso IMC 18,5-24,9 (18 a 22 mujeres y 20 a 25 hombres)

Sobrepeso grado I IMC 25-26,9

Sobrepeso grado II IMC 27-29,9

Obesidad (sobrepeso importante con riesgo para la salud) IMC >28 mujeres y >30 hombres

Obesidad mórbida IMC >40

 

La obesidad, también viene indicada por la circunferencia de la cintura:

 

En hombres >= 95 cm riesgo de obesidad moderado.

En Mujeres >= 90 cm riesgo moderado.

En ambos > 90 cm riesgo elevado.

 

 

 

 

La diabetes acelera el desarrollo de problemas coronarios, al elevarse la glucosa en sangre puede acompañarse de alteraciones de los vasos sanguíneos. Se debe hacer un análisis de glucemia a partir de los 45 años, ya que los diabéticos tienen tres veces más posibilidades de sufrir lesión aguda cardiaca.

El ejercicio reduce las concentraciones de glucosa y la unión de la insulina a receptores celulares, lo que explica que los diabéticos que realizan ejercicios importantes tengan necesidades menores de insulina

 

El tabaco, la nicotina daña las membranas internas de los vasos sanguíneos, hace más fácil la formación de coágulos y reduce los niveles de colesterol HDL.

                                                                                                                                                                                          

El sedentarismo nos lleva a alteraciones físicas y psíquicas lo que está altamente demostrado.

 

 

  • LIPIDOS (GRASAS) EN EL PLASMA SANGUÍNEO

 

Uno de cada cuatro españoles sufre  problemas de colesterol, una grasa necesaria para el organismo que se sintetiza en el hígado y se ingiere con los alimentos.

 

Se sabe que existe asociación entre hipercolesterolemia (aumento del colesterol) y arterioesclerosis, y que existe relación entre niveles altos de colesterol LDL (lipoproteínas de baja densidad, o comúnmente colesterol malo) y depósito de colesterol en la pared arterial.

 

La forma de eliminación del colesterol de las células se produce a través del colesterol HDL (de alta densidad o colesterol bueno), y este tipo de colesterol HDL aumenta con el ejercicio aeróbico de correr. El ejercicio intenso modifica el perfil lipídico, lo que implica un mecanismo de mejora del riesgo cardiovascular.

 

Los depósitos entre otros de colesterol en las paredes de la arteria coronaria, llamados placas de ateroma, disminuyen el diámetro por el que ha de circular la sangre que nutre al corazón, ocasionando graves problemas.

 

Lo ideal para protegerse frente a enfermedades cardiovasculares es tener niveles máximos de colesterol HDL y mínimos de colesterol LDL. El correr y todos los ejercicios aeróbicos, actúan como verdaderos hipolipemiantes (baja grasas), cuando corremos, los triglicéridos se transforman en ácidos grasos que se utilizan como fuente energética, aumenta el colesterol HDL y disminuye el colesterol LDL, lo que tiene un efecto protector frente a la enfermedad arteriosclerótica.

 

Se han realizado estudios médicos donde se demuestra como en atletas, los niveles de colesterol HDL eran más altos y los LDL más bajos que en la población con estilo de vida sedentario. También se ha estudiado que 3 a 5 sesiones de 20-30 minutos a la semana de trabajo dinámico no son suficientes para obtener cambios significativos en las lipoproteínas del plasma. Se recomienda un volumen de ejercicio equivalente a carrera continua de unos 20km a la semana o el equivalente aproximado a andar 5 horas a la semana a ritmo rápido, indicando que aumenta más el colesterol HDL en las personas que en condiciones basales lo tienen elevado. 

 

Existe un estudio americano en corredores que indica que el riesgo cardiovascular en relación al colesterol se comprueba en la ecuación: Colesterol total/ colesterol HDL  siendo bajo riesgo valores inferiores a 3,50, riesgo medio entre 3,50- 4,50 y riesgo alto valores superiores a 4,50.

 

 

Por lo general, se recomiendan cifras de colesterol que no lleguen a 250 mg/dl, salvo en personas con lesión cardiaca y diabetes , en cuyo caso se aconseja tener niveles de colesterol por debajo de 200 mg/dl.

 

También hablan de los niveles de LDL colesterol en corredores: 160 gr/dl en corredores sin riesgo de lesión coronaria, 130 para corredores con más de un factor de riesgo coronario, y 100 para corredores con historia de lesión cardiovascular.

 

En otro estudio se indicó que los cambios beneficiosos ocurren cuando se corre entre 11 a 22 Km. a la semana, estando el umbral en 11 Km. a la semana. Si acompañamos al ejercicio el control de la dieta, nos ayudará a reducir nuestros niveles de colesterol dañino aumentando el beneficioso, además de reducir la formación de trombos y la viscosidad del plasma.

 

Los TRIGLICERIDOS, es el tipo de grasa más abundante en nuestro organismo, pero la presencia de niveles muy altos en sangre es perjudicial para el corazón, para prevenirlo, hay que reducir el consumo de dulces, aumentar el de fibra y evitar el alcohol.

 

  • HIPERTENSIÓN ARTERIAL (HTA)

 

La presión arterial es la presión con la que el corazón bombea la sangre,  debe mantenerse inferior a 130 mm de Hg la máxima o sistólica (PAS) y 85 mm de Hg la mínima o diastólica (PAD). La HTA es un factor de riesgo cardiovascular. El ejercicio físico dinámico de intensidad moderada, es eficaz para regular la HTA. La tensión arterial máxima y mínima, baja en los corredores que entrenan regularmente.

 

En España padecen HTA un 35% de adultos y es un factor de riesgo importante para sufrir enfermedad cardiovascular pues puede lesionar la pared de las arterias. La HTA puede ser ESENCIAL: es la más frecuente, y no existe una causa clara ( por factores ambientales, predisposición genética, estrés, obesidad, tabaco, etc.) o SECUNDARIA ( a enfermedades renales, cardiovasculares, endocrinas, etc.).

 

Antes de decir que un corredor es hipertenso, se tomará varias veces la presión arterial, y en caso de duda se realiza un Holter de la presión arterial. Con hipertensión leve o moderada se recomienda una prueba de esfuerzo para valorar si se puede competir habitualmente.

 

Tipo de tensión arterial

PAS (mmHg)

PAD

(mmHg)

Optima

< 120

<80

Normal

120-129

80-84

Normal – alta

130-139

85-89

HTA (hipertensión) Grado I

140-159

90-99

HTA Grado II

160-179

100-109

HTA Grado III

> 180

>110

 

Para valorar la presión arterial en situación dinámica es necesario hacer una prueba de esfuerzo, con un protocolo lo más parecido al gesto deportivo a realizar.  La PAS durante el ejercicio aeróbico, tras un pequeño pico inicial transitorio sube hasta alcanzar cifras ligeramente superiores a las de reposo previo o al nivel de ejercicio previo, quedando estabilizada aproximadamente a los 3-5 minutos, al alcanzarse el estado estable. Elevando la carga de esfuerzo, se eleva también progresivamente la PAS.  En cuanto a la PAD puede elevarse ligeramente, aunque lo habitual es que se mantenga o descienda, en ocasiones hasta presiones de 40-50 mmHg.

 

Cuando el ejercicio se detiene, la presión arterial tiende a bajar a sus niveles basales en menos de 5 min. Dependiendo de las cifras alcanzadas en el ejercicio. A este control del organismo durante el ejercicio sobre la preión arterial se le atribuye el efecto beneficioso de ejercicio sobre la HTA, puede llegar a durar 25 min en la PAD y hasta 45 min en la PAS.

 

La genética juega un papel importante en determinadas enfermedades, aunque si el resto de factores de riesgo los eliminamos es más improbable que ésta aparezca. También existe un factor genético en el rendimiento deportivo, entre dos personas que entrenan igual una puede rendir más debido a factores hereditarios. El correr con regularidad y constancia contribuye a mejorar los parámetros biológicos y mejora el trabajo cardíaco.

 

Factores a controlar: nuestro peso y alimentación, realizar con regularidad actividad física aeróbica, controlar la presión arterial, no fumar, controlar la glucosa en sangre, nivel de colesterol y triglicéridos, controlar y evitar los estados prolongados de estrés y ansiedad, con todo ello disminuiremos el riesgo cardiovascular, y  esto ya es una garantía de vida y de calidad de vida.

 

En mujeres hay tres momentos en los que el corazón está expuesto: durante la toma de anticonceptivos e la edad fértil, el embarazo y la menopausia.

 

El corredor popular que realiza entrenamientos correctos, controla su frecuencia cardiaca, y descansa cuando está fatigado, conseguirá mejores marcas. Ante la aparición de mareos, fatiga extrema, dolor abdominal, dolor torácico, palpitaciones, desmayos, náuseas y vómitos, y otros síntomas extremos anormales aún teniendo una prueba de esfuerzo normal, se aconseja pararse, dejar la competición, y control por nuestro médico.

 

 

El correr contribuye al abandono de los hábitos tóxicos, en especial el tabaco, mantenimiento de dietas equilibradas (en las que abunden verduras, frutas, cereales, legumbres, pescado y aceite de oliva, evitando las grasas saturadas y los azúcares) y al menor consumo de alcohol. La actividad física regular promueve cambios en el estilo de vida que afectan a los hábitos higiénico-dietéticos, el efecto inmediato es la sensación subjetiva de bienestar que con el tiempo se convierte en mejoría del estado de salud y condición física.

 

El principal objetivo del reconocimiento cardiológico debe ser detectar de forma precoz aquellas patologías cardíacas capaces de constituir un riesgo de muerte súbita.

 

Ante una prueba de esfuerzo  y un reconocimiento médico en el que no se detecten patologías, si durante la competición notamos dolor de cabeza (cefalea), náuseas, malestar, dolor torácico, dolor brazo izquierdo, fatiga, síncope, palpitaciones, taquicardia, etc. aconsejamos parar de inmediato y acudir a los servicios sanitarios de la prueba.

 

 

LA PREVENCIÓN ES MÁS EFICAZ QUE LA CURACIÓN

 

 

 

 

13. CENTROS MÉDICOS EN TODA ESPAÑA DONDE REALIZARSE RECONOCIMIENTOS MÉDICO DEPORTIVOS

 

Además de los centros médicos indicados en Cataluña,  en la Parte I de este artículo editado en nuestra web, donde cualquier corredor puede realizarse una prueba de esfuerzo, podemos encontrar, para atletas federados más datos en la web de la federación catalana de atletismo: http://www.fcatletisme.cat/

 

Hemos ampliado el listado añadiendo los centros médicos por Provincias en toda España. La información ha sido cedida por el Dr. Juan Manuel Alonso, Director de los servicios médicos de la RFEA: http://www.rfea.es que ha sido actualizado con fecha 30 de junio de 2007. Recomendamos, al llamar al centro correspondiente informarse del tipo de reconocimiento: si es básico o especial (éste último incluye Prueba de Esfuerzo), en algunos de estos centros, sólo se hacen los reconocimientos a los atletas federados.

 

 

MURCIA Y CARTAGENA

 

ALICANTE, VALENCIA Y CASTELLÓN

 

ANDALUCÍA

 

ARAGON

 

ASTURIAS

 

BALEARES

 

CANARIAS

 

CANTABRIA

 

EXTREMADURA- CASTILLA LA MANCHA- CASTILLA LEON

 

GALICIA -  LA RIOJA

 

MADRID

 

NAVARRA - EUSKADI

 

 

14. REVISIÓN DEL ARTÍCULO

 

Dr. Ricard Serra Grima. Especialista en Cardiología y Medicina de la Educación Física y el Deporte. Departamento de Cardiología, Coordinador de Pruebas de Esfuerzo, Hospital de la Santa Creu i Sant Pau.  Asesor de cardiología de la residencia Blume, CAR de Sant Cugat y Servicio médico del FC Barcelona. Además de  Fondista (Maratoniano 2h45’ y media maratón 1h18’)

 

Agradecimientos

 

Dr. Manel González. Responsable de la Unitat de Medicina de l’Esport de la Xarxa Sanitària i Social de Santa Tecla. Tarragona.                      

Andreu Ballbé: coordinación técnica del documento.

 

 

 

 

15. BIBLIOGRAFIA

 

- Fisiología del ejercicio. Astrand Rodahl. Ed. Panamericana. 1986.

- Cantwell JD Fletcher GF. Sudden death and jogging. Phys Sports Med 1978;3: 94-98.

- Cardiologia. Bayes. Soler. Ed. Doyma. 1986.

- Causas de muerte súbita asociada al deporte en España. M Paz Suárez-Mier y Beatriz Aguilera. Rev. Esp Cardiol 2002, 55:347-358

- DianneN, Edwards THT, Effort Syndromes. Physioterapy 1079, 65.

- Fisiología Aplicada al Alto Rendimiento Deportivo. E Gorostiaga J Ibañez. Master Alto Rendimiento Deportivo. 2000

- Fry RW, Grove JR, Morton AR. Physiological and inmunologycal correlatos of acute overtrainning and recovery. Br J Sp Med 1994, 28.

- Guías de práctica clínica sobre actividad física del cardiópata. Araceli Boralita Pérez et al. Rev. Esp Cardiol Vol 53. Núm 5. Mayo 2000. 684-726.

-  http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/ency/esp_imagepages/8804.htm

-  http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/ency/article/003795.htm

-  http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/ency/article/007201.htm

-  http://www.texasheartinstitute.org/HIC/Anatomy_Esp/images/crosslgs.jpg

-  http://www.juntadeandalucia.es/averroes/~29701428/salud/corazon.gif

- http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/ency/esp_imagepages/8804.htm

- http://www.rfea.es

-  www.frecuencia-cardiaca.com/latido-corazon.php

-  http:/ http://www.healthbasis.com/graphics/images/es/15184.jpg

- htpp/www.britannica.com/eb/art-77601>.

- http://healthgate.partners.org/browsing/LearningCenter.asp?fileName=103898.xml&title=

-  fisiologia.webcindario.com/actividad.html

- Jogging International.  Dr. Bompard Nicolas. Nº 275. 2007

- La Prueba de esfuerzo en la valoración del paciente con cardiopatía. JR Serra Grima

- Manual de Fisiología del Deporte. H.Monod. R. Flandrois. Ed. Masson 1986.

- Manual de Medicina del Deporte. R. Guillet, J. Genéty, E. Brunet-Guedj.  Ed. Masson 1985

- Maron BJ, Roberts WC, McAllister HA, JR, Rosing DR, Epstein SE. Sudden death in young athletes. Circulation 1980; 62 218-229.

- Medicina del deporte. JM Ferret, H. Koleckar. Ed CEDH. Boiron 2000

- Muerte súbita y deporte. ¿Hay alguna manera de prevenirla en los deportistas? A. Boraita Rev. Esp Cardiol 55, 2002. 333-336.

- Salud integral del deportista. JR Serra Grima. Ed, Springer Verlag Ibérica. Barcelona 2001.

- Salud Vital. Número 58. Editorial aurum.

- Thompson PD, Stern MP, Williams P, Duncan K, Haskell WL, Wood PD. Death during jogging or running. A study of 18 cases. JAMA. 1979; 242: 2578-2579.